Cuando ella gana más: el desafío silencioso de las relaciones desiguales

El impacto de los salarios en la admiración y el vínculo emocional

Dinero y poder, o falta de equidad laboral, el verdadero motivo por el que muchas parejas se rompen. (Shutterstock)

No es un secreto que a muchos hombres le cuesta manejar el hecho de cuando la mujer gana más que ellos. Aunque vivimos tiempos de mayor equidad laboral, esta realidad continúa generando tensiones profundas en muchas relaciones, afectando la autoestima masculina, la dinámica de poder y, en no pocos casos, el vínculo emocional.

Para muchos hombres, el rol de proveedor no es solo económico; le da identidad. Desde pequeños se les enseñó que su valor está ligado a proteger, y “resolver”. Y aprende de la cultura que quien tiene el dinero tiene el poder.

Cuando la mujer gana más, se siente vacío y sin rol. Muchos se sienten disminuidos, comparados, innecesarios o fuera de lugar. No siempre porque la esposa los minimice explícitamente, sino porque internamente interpretan la diferencia económica como una pérdida de valor personal.

Esto los vuelve a veces irritables, se distancian emocionalmente, algunos usan el control y hasta llegan a la violencia.

La inequidad laboral en la pareja

Esta situación no solo afecta a los hombres. Muchas mujeres, aunque modernas, independientes y empoderadas, no saben manejar esto. Para muchas, admirar al hombre está profundamente vinculado a verlo como líder, sostén y él provee.

Cuando ellas asumen el rol económico principal, dejan de admirarlo: aparece el cansancio, la sensación de cargar con todo, la dificultad para soltar el control y, en algunos casos, la pérdida de admiración. No siempre lo dicen, pero se siente.

El problema no es que la mujer gane más, sino que valore al hombre solo en su calidad de proveedor dentro de la relación. Es no entender que liderar no es solo pagar cuentas. Aportar no es solo dinero.

Hay hombres que, aun ganando menos, aportan estabilidad emocional, presencia, apoyo, visión y compromiso. Y hay mujeres que, aun ganando más, desean descansar emocionalmente en su pareja y no sentirse solas con la carga económica y del hogar.

Las relaciones desiguales económicamente requieren una madurez emocional que no siempre se tiene. Se requiere un diálogo honesto, revisar las creencias sobre el dinero, acuerdos claros y una redefinición consciente de los roles. No todas las parejas pueden salir ilesas de este desafío.

No se trata de quién gana más, sino de que ambos se sienten valiosos, respetados y admirados en la relación. Cuando eso se pierde, el dinero solo se convierte en el síntoma visible de una relación de pareja insana.

Psicóloga clínica y terapeuta familiar y de pareja. Directora del Centro de Sanidad Emocional y Psicoterapia. Contacto de consulta: 809-848-7008