El amor no correspondido y el desafío de sanar sin respuestas
El error de intentar convencer a quien no quiere quedarse
Pregunta: Dra. Ana, necesito un consejo. Después de años de divorciada, me di la oportunidad de estar con alguien. Esta persona insistió mucho para que yo saliera con él. Duramos dos años y, en ese tiempo, lo abordé varias veces diciéndole que estaba enamorada, pero él me decía que no estaba preparado para una relación.
Un tiempo después, me comunicó que conoció a alguien y que pensaba estabilizarse y casarse con ella. Ese día quedé en shock; lloré y todo. Ayer fui donde una psicóloga y ella me dijo que él no me merecía, que me faltó el respeto y que no debemos quedar siendo amigos.
También me dijo que lo confrontara y le dijera que me traicionó.
La respuesta de él fue que nunca me mintió y que siempre dejó claro que éramos amigos con derecho. Por favor, dígame cómo sanar esta traición.
El dilema de descubrir una infidelidad familiar
Respuesta
Ese es el problema de involucrarnos en relaciones abiertas sin entender que, en esta dinámica, no hay compromiso, exclusividad y mucho menos amor mutuo. Aquí te enamoraste sola y, por lo que dices, él siempre puso las cosas claras.
- No estoy de acuerdo con el manejo de la psicoterapeuta, pues ella habla de merecimiento. Es válido que tú descubras lo que mereces, pero en esa relación diste a entender que estarías, aunque no existiera el compromiso.
Aquí no hay traición, pues él te expresó que no tenía deseos de formalizar. Ahí es donde viene tu confusión: como querías algo más, entendías que podías convencerlo con tus acciones.
El siguiente paso que debes trabajar es entender que no todas las historias de romance terminan con un final feliz, así como también aceptar y comprender por qué no te eligió.