Paro cardíaco súbito en atletas jóvenes

Recomendaciones pediátricas para detectar cardiopatías silenciosas en deportistas

El paro cardíaco súbito es la principal causa de muerte inesperada en atletas jóvenes, afectando incluso a quienes parecen sanos debido a cardiopatías no diagnosticadas. (Shutterstock)

“El paro cardíaco súbito en atletas jóvenes no es un evento frecuente, pero sí devastador, que se define como la muerte inesperada que ocurre durante la actividad deportiva o un corto tiempo después de la misma” (CDC).

Existen cardiopatías congénitas o adquiridas (después de padecer algún virus) que no dan síntomas en niños y jóvenes que más adelante debutan con síncope, pérdida de la conciencia o paro cardiaco mientras practicaban un deporte muy demandante (tenis, fútbol, natación, polo acuático, ciclismo, etc.)

Es por ello que los pediatras pedimos a los padres, entre otras cosas, hacer a sus hijos una primera consulta y evaluación cardiovascular con el cardiólogo(a) pediátrico antes de cumplir su primer año.

Este debe incluir un electrocardiograma, para conocer la actividad eléctrica de su corazón y un ecocardiograma para visualizar la musculatura, el llenado y vaciado de las cavidades y otras estructuras del corazón del niño y asegurarnos que tiene un corazón sano.

Dichos estudios deberían repetirse al iniciar un deporte de alta demanda y continuar haciéndolos con alguna regularidad pre establecida en el deportista activo.

En las instalaciones y espacios deportivos debe disponerse de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) y los entrenadores de nuestros niños deberán estar debidamente entrenados en Reanimación Cardio Pulmonar (RCP).

Esto es obligatorio, porque la supervivencia en los paros cardiacos dependerá de la rapidez y la correcta intervención y competencias de los entrenadores, cuando tengan que enfrentar los casos de fibrilación ventricular, emergencia en la que el tiempo es la diferencia entre la vida y la muerte.

Cifras en EE. UU.

En los EE. UU. el paro cardiaco en atletas representa la principal causa de muerte inesperada en estudiantes deportistas, con cerca de 2,000 jóvenes menores de 25 años que fallecen cada año. Y que ocurre cuando el corazón del atleta se detiene repentinamente, a menudo, debido a una condición cardíaca subyacente que se desconocía.

  • En conclusión: padres y pediatras debemos estar de acuerdo en que, en el seguimiento rutinario del niño sano en su primer año de vida, es mandatorio, aunque no existan síntomas de enfermedad cardiaca, hacer una primera evaluación cardiovascular completa de nuestros hijos(as) y repetirla en el momento que se decida iniciar algún deporte o actividad de mayor esfuerzo físico y que demande un mayor consumo de oxígeno.

Y es que la intervención profesional preventiva siempre será preferible a la experiencia traumática que tenga que vivir una familia ante un paro cardiaco en un hijo que, por demás, siempre se comportó como un niño sano.

Pediatra neonatólogo. Director de la Escuela de Medicina de la PUCMM-CSD. Pediatra emérito y pasado presidente de la Sociedad Dominicana de Pediatría. Presidente Sociedad Dominicana de Vacunología 2025-2027.