Descubierta paloma endémica de nuestra isla
La perdiz coquito blanco, detectada desde 1917, ahora es que ha recibido status endémico
Parque Zoológico, Santo Domingo. Nuestro país cuenta con una nueva ave endémica, la Perdiz Coquito (Geotrygon leucometopia), única paloma endémica de la Hispaniola.
Creo necesario aclarar que Hispaniola no es el término recomendado por los académicos de la lengua, pero es un hermoso nombre que vale la pena conservar, y es con el que se conoce nuestra isla en las publicaciones científicas.
Blanco
Esta ave (Geotrygon leucometopia), no es una perdiz, sino que pertenece a la familia de las palomas. Las perdices están emparentadas con las codornices y los faisanes. Quizás el equívoco se debe a que las aves del género Geotrygon pasan mucho tiempo en el suelo (Geotrygon significa paloma de la tierra) hábito común en las perdices.
Las palomas del género Geotrygon presentan otra peculiaridad: son las únicas palomas que comen insectos y otros invertebrados como lombrices de tierra. En el país hay otras dos especies de este género: la Perdiz Colorada (Geotrygon montana) y la Perdiz Careta (Geotrygon chrysia). La Perdiz Colorada exhibe una conducta interesante durante el primer cambio de turno de incubación, que se produce alrededor de las 5:30 AM . Cuando el macho entra a iniciar su turno, siempre lleva en el pico una hojita que la hembra recibe y coloca en el nido. Este ritual garantiza la renovación permanente del nido. La familia de las palomas (Columbidae) está muy bien distribuida en los diferentes continentes con alrededor de 300 especies.
Ninguna otra ave bebe como las palomas, chupando o bombeando el agua hacia el buche. Otra peculiaridad de este grupo es la forma en que alimentan a los pichones, regurgitando del buche una sustancia muy nutritiva conocida como "leche de paloma ".
Una pareja ideal
La relación conyugal es monogámica: un macho y una hembra se aparean casi siempre de por vida, y comparten las tareas reproductivas. Mientras la hembra construye el nido, el macho transporta el material. Macho y hembra se turnan también en la incubación: la hembra incuba durante la noche y el macho durante el día. Ambos participan en la alimentación y la defensa de los pichones, corriendo el macho con la mayor carga en esa tarea. Este ejemplo de distribución del trabajo en la crianza de los hijos desmiente el carácter supuestamente natural de la discriminación de género.