Detrás del moño bonito
Hace unos días, el Clúster Dominicano de Productos de Belleza anunció una gran noticia: 11 laboratorios locales obtuvieron la certificación Garantía de Calidad avalados por una comisión integrada por Salud Pública, Proconsumidor, INTEC, la Asociación de Industrias y el Centro de Exportaciones e Inversión de la República Dominicana. El anuncio despertó una serie de preguntas que van desde qué significa esto para los consumidores hasta desde cuándo existe esta asociación de empresas de productos cosméticos. Las respuestas, a continuación.
8:30 de la mañana y la primera clienta de Raquel Ventura, una estilista dominicana radicada en Union City, New Jersey, es una joven cubana que recién estrena cabellera rubia. Al parecer, los -3°C de temperatura no es obstáculo suficiente para la casi inherente vanidad latina.
La lista de clientes de Raquel es larga y heterogénea, fruto quizás del "máster en laceado" que las estilistas dominicanas hacen aquí. Esta habilidad es tan reconocida que muchos salones -sobre todo en el Este de los Estados Unidos- tienen clientela segura solo por llamarse Dominican Beauty Salon.
"Ponme el acondicionador ese que tienes", le pide la cubana. Raquel sonríe. Desde hace tres años, su lista de servicios dice, bien grande, "Utilizamos productos de belleza de la República Dominicana y otras marcas internacionales".
Fiel al dicho ‘Nadie es profeta en su tierra', la primera vez que Raquel comienza a usar productos de belleza dominicanos fue allá. Una amiga se los recomendó. "Cuando estaba en RD no los usaba. Aquí fue que me di cuenta lo bueno que son para hidratar y reconstruir el pelo sobreprocesado, poroso o kinky [pelo crespo]. Desde entonces siempre los recomiendo".
Aguantando jalones
En 2008 el Centro Nacional de Competitividad, en base a un estudio realizado por una empresa canadiense, determinó el gran potencial de exportación que tienen nuestros productos capilares. Esto fue razón suficiente para que el Banco Interamericano de Desarrollo [BID], planteara la necesidad de "clusterizar", es decir, formar un clúster o encadenamiento productivo.
Actualmente, la industria de los champús y acondicionadores ‘Made in Dominican Republic' es un floreciente negocio que, según datos de la Asociación de Industrias de la República Dominicana [AIRD], mueve anualmente cerca de 40 millones de dólares, con tendencia a crecer exponencialmente.
El mayor comprador de estos productos es Estados Unidos, seguido de Puerto Rico, Haití, Panamá, España, Aruba, Cuba, Suiza, San Martín, Bahamas, Islas Vírgenes y Venezuela.
La experiencia de Raquel Ventura con los productos de belleza criollos también la comparte Norma Hernández. Ella, a miles de kilómetros de distancia en Homestead, Florida, destaca su calidad y "asombrosa capacidad para suavizar y dar brillo al pelo".
"Yo personalmente no los vendo, pero muchas de mis clientas vienen con sus productos dominicanos. Algunas me piden que les ponga Lacio-Lacio, de Star Products, o cualquier otro".
Juntos pero no revueltos
La buena acogida de los productos de belleza locales en el extranjero y su potencial de crecimiento motivó a laboratorios, suplidores y distribuidores, con ayuda de varias entidades gubernamentales, a unirse para formar el Clúster Dominicano de Productos de Belleza. "Gracias a esto se fueron detectando muy buenas oportunidades de negocios, primero porque nuestra isla está cerca de todo y segundo por el gran conocimiento que tiene la mujer dominicana sobre el cuidado del pelo", afirma Pedro Alorda, vicepresidente del Clúster.
Claro está, "unir a la competencia" no fue una tarea fácil. Tanto así que este es precisamente uno de los grandes logros del Clúster, que todos se sienten en una misma mesa. "El empresariado nacional es muy individualista. Romper esto y asociarnos fue un gran reto. Hace 10 años no se pensaba que 4 ó 5 laboratorios se unieran para hacer compras conjuntas o hasta usar un mismo contenedor. No pensábamos en aprovechar nuestras fuerzas, sino que veíamos al otro como un rival. Seguimos siendo competidores, pero ahora usamos nuestra fortaleza para ser más competitivos con el mercado de productos que vienen de fuera. Esos sí son nuestros contrincantes de verdad y nos pueden hacer mucho daño. En resumen, se ha logrado una colaboración en el sector nunca antes vista", cuenta orgulloso Daniel Lomba, presidente del Clúster.
¡Lacio que te quiero lacio!
Si bien nuestros productos para el pelo son apreciados -y buscados- en el extranjero, [para muestra, ver los videos de la famosa bloguera brasileña Camila Coelho], aquí la historia es diferente. Mientras más prestigioso y caro sea el salón de belleza, más productos italianos, franceses o gringos se exhiben en sus escaparates.
Para contrarrestar esto y con el objetivo primario de generar confianza entre los consumidores, el primer gran proyecto del Clúster de Belleza recibe el nombre de Sello de Calidad; un distintivo que garantiza la calidad del producto.
El proceso de certificación, señala Carlos Rodríguez, Director de Proyectos de AIRD, fue realizado después de un trabajo de acompañamiento, diagnóstico y asistencia técnica a las empresas. "En tal sentido las compañías fueron sometidas a un proceso que utilizó las mejores prácticas de auditoría de calidad, compatible o similar a los utilizados en la familia de normas ISO".
Laboratorios Rivas por ejemplo, para obtener la certificación tuvo que mejorar aún más los procesos de fabricación. Estos cambios incluyeron ventilación en el área de producción, calibración de equipos, capacitación del personal de Control de Calidad y otros.
Para los consumidores, comprar un producto con el Sello de Calidad significa que tiene la garantía de que va a funcionar como dice la etiqueta.
"Con esta certificación buscamos la estandarización de los procesos. Que no haya mucha diferencia entre uno local y uno importado. Queremos que la gente se sienta orgullosa y confiada de usar productos criollos", enfatiza el vicepresidente del Clúster.
Cuidado si me quemas
Es incuestionable los avances que ha tenido la industria de la belleza local en cuanto a volumen de exportaciones y normas de calidad pero, según los representantes del Clúster, aun falta retocar algunos detalles. Está el tema del Registro Sanitario, que si bien muchos países no lo solicitan, otros sí. "Este número de identificación normalmente tarda un año en salir, pero tras acuerdos, las autoridades sanitarias nos lo expiden en 90 días o menos, que aún sigue siendo mucho tiempo", se lamenta Daniel Lomba. También está la cuestión del avance del ITBIS, los altos costos de la electricidad y el hecho de que la mayoría de las materias primas utilizadas no se producen en el país, lo que incrementa el precio final del producto. "Pero bueno, confiamos en que todo esto se superará con el tiempo", dice optimista Pedro Alorda.
Una hora después y la cubana que recién estrena cabellera rubia sale contenta. Al fin encontró un producto que ayuda a su cabello a resistir los embates del clima... y de su vanidad.
Nos cuentan...
"Vivimos en un laboratorio natural. La humedad, las altas temperaturas y el inclemente sol hacen nuestro clima muy abrasivo para el pelo; esto sin contar los tintes y laceadores. Nuestras fórmulas son diseñadas para actuar en condiciones adversas, es por esto que decimos que lo que funciona en el trópico, funciona en cualquier parte". Idelise Camilo, Laboratorios Unión.
"Para obtener el sello tuvimos que afinar detalles. Sobre todo documentar muy bien los procesos. Ahora tenemos un aval que garantiza lo que decimos, y esto implica además que cada cierto tiempo seremos auditados para determinar si aún seguimos manteniendo los estándares de calidad iniciales". Noel Ureña, Laboratorios MK
"Para el personal de las áreas participantes obtener el Sello de Calidad fue una experiencia enriquecedora que definitivamente marcó un hito en la organización. No solo obtuvimos la certificación de calidad en nuestras líneas capilares, sino también en los productos de cuidado corporal, facial e higiene íntima. Estamos certificados con más de 50 productos". Yexeni Olivo, Laboratorios Dr. Collado
"Para nosotros el Sello de Calidad es el primer paso en la construcción de una Marca-País. Aparte de generar confianza, las empresas con este sello fortalecen el prestigio de los cosméticos dominicanos en el exterior". Giuseppe Rivas, Laboratorios Rivas
Pequeña radiografía
Hasta la fecha, se han contabilizado alrededor de 150 empresas del sector belleza quienes generan aproximadamente 3 mil empleos directos y 150 mil indirectos.
Laboratorios con garantía certificada
Los que obtuvieron la certificación y el distintivo de Garantía de Calidad son: Inesa, Capilo, Boe Cosmetics y los laboratorios Dr. Collado, MK, JM Rodríguez, HK, Carolina, Royste, Unión y Rivas.