El calcio autoindicado puede traer lamentables secuelas
Intoxicación y cálculos renales pueden ser dos de ellas
Santo Domingo. El calcio es uno de los minerales más conocidospor la población consciente de su incidencia en la formación de dientes y huesos.
El consumo de calcio sin ningún tipo de regulación médica se incrementa, sin embargo, en la misma medida en que se expande la osteoporosis o se hace conciencia sobre la enfermedad, exponiendo al consumidor a padecer peores males.
El endocrinólogo Juan Carlos Vargas Decamps advierte sobre el peligro de tomar preparados de calcio sin necesitarlos y sin indicación médica, al tiempo que expone sobre las bondades del mineral que compone el 66% del esqueleto humano.
Este mineral, muy abundante en la naturaleza, no sólo interviene en la formación de los huesos. "También en la coagulación de la sangre, en la transmisión del impulso nervioso, en el balance premenstrual sin calcio no producimos hormonas ni enzimas, no tendríamos fuerza en los músculos y, en fin, una serie de funciones que no son estructurales", explica Vargas.
Un tratamiento con calcio reduce en un 40% el síndrome premenstrual que produce retención de líquidos e hinchazón, cambio de humor, ansia de comer y migraña. Tomado durante el embarazo disminuye los riesgos de sufrir hipertensión arterial durante la gestación.
Cuando disminuyen sus niveles en la sangre, el organismo lo toma de los huesos y lo lleva al torrente sanguíneo, provocando la descalcificación del esqueleto.
Se necesita desde el vientre materno, por eso se indican a las embarazadas suplementos vitamínicos y minerales para garantizar la formación de los huesos del feto y el bienestar del suyo.
[b]Alimentos balanceados y ejercicios[/b]
El calcio se encuentra en la leche y sus derivados como el queso y el yogur, en los granos y verduras, en los pescados, los frutos secos y la soya, que es una fuente importante de calcio, según se ha establecido.
También es importante el ejercicio, especialmente bajo el sol, que fija la vitamina D y esta a la vez hace que el calcio se absorba a través del intestino y pase a la sangre y los huesos.
La deficiencia de calcio es provocada por una mala nutrición o porque la demanda es mayor que la cantidad depositada en los huesos.
También se pierde calcio por enfermedades y hábitos como consumir más de tres tazas de café al día, cerveza, ron, bebidas gaseosas, sal y proteína animal en exceso.
La demanda de calcio varía según el sexo, la edad y la actividad física.
Un recién nacido obtiene todo el calcio de su leche materna, los demás de alimentos ricos en el mineral y a través de los preparados comerciales que expenden las farmacias.
Un niño de uno a tres años debe consumir entre 400 a 600 miligramos de calcio al día, a los dos años basta que tome dos biberones de leche, entre cuatro a ocho años debe consumir entre 800 y 1,200 miligramos, de 9 a 18 de 1,200 a 1,500, adultos de 19 a 50 con 1,000 miligramos es suficiente, de 50 años en adelante requieren de 1,200 a 1,500 y durante embarazo y lactancia y menopausia por lo menos entre 1500 y 2000 miligramos.
[b]La demanda varía según el sexo y la edad[/b]
Aunque el esqueleto masculino contiene más calcio que el femenino, sus demandas son menores porque sus reservas se mantienen casi intactas a diferencia de la mujer que la pierde en los embarazos, lactancia y menopausia. Por eso la osteoporosis aparece en el hombre 15 años después que en la mujer.
La demanda, sin importar el sexo será mayor en personas que sufren diarreas crónicas y mala absorción intestinal entre otras, como el 50% de las personas con cálculos renales, ya que pierden mucho calcio por la orina.
También pierden calcio los epilépticos por los medicamentos para las convulsiones y los que toman anticoagulantes, cortisona y sufren de acidez crónica porque los antiácidos "se abrazan" al mineral impidiendo que el organismo lo absorba y por tanto se pierde en la materia fecal.
Hay muchos tipos de calcio, según las diferentes necesidades, lo cual es en sí un factor en contra de la automedicación.
Los calcios se diferencian, además, por las sales que los recubren y los hace absorbibles al organismo, como es el caso del salato de calcio, citrato de calcio o carbonato de calcio que es la sal más conocida, más consumida y más barata, pero también la que tiene mayores efectos adversos para el organismo.
El carbonato de calcio es el de mayor absorción, con un 40%, lo que indica que si una pastilla tiene 600 miligramos de carbonato de calcio el organismo absorbe 240 miligramos y el resto es eliminado por medio de la materia fecal. El citrato de calcio, que absorbe el 21%, tiene en compensación menos efectos adversos como menos estreñimiento, acidez y cálculos renales.
[b]El peligro de la auto medicación[/b]
Es un peligro tomar calcio por cuenta propia para tratar o prevenir la osteoporosis, porque el consumo de calcio depende de la edad, el ejercicio y otras condiciones de salud.
"No se concibe ningún tratamiento para la osteoporosis que no tenga calcio, pero tampoco se concibe ningún tratamiento para la osteoporosis que sea sólo calcio", apunta Vargas.
"El calcio no es una medicina; si tienes diagnóstico de osteoporosis tomar calcio no va a solucionarlo. Pero aunque no cura las enfermedades, ayuda a mejorar algunas de ellas".
Juan Carlos Vargas Decamps
Este mineral, muy abundante en la naturaleza, no sólo interviene en la formación de los huesos. "También en la coagulación de la sangre, en la transmisión del impulso nervioso, en el balance premenstrual sin calcio no producimos hormonas ni enzimas, no tendríamos fuerza en los músculos y, en fin, una serie de funciones que no son estructurales", explica Vargas.
Un tratamiento con calcio reduce en un 40% el síndrome premenstrual que produce retención de líquidos e hinchazón, cambio de humor, ansia de comer y migraña. Tomado durante el embarazo disminuye los riesgos de sufrir hipertensión arterial durante la gestación.
Cuando disminuyen sus niveles en la sangre, el organismo lo toma de los huesos y lo lleva al torrente sanguíneo, provocando la descalcificación del esqueleto.
Se necesita desde el vientre materno, por eso se indican a las embarazadas suplementos vitamínicos y minerales para garantizar la formación de los huesos del feto y el bienestar del suyo.
[b]Alimentos balanceados y ejercicios[/b]
El calcio se encuentra en la leche y sus derivados como el queso y el yogur, en los granos y verduras, en los pescados, los frutos secos y la soya, que es una fuente importante de calcio, según se ha establecido.
También es importante el ejercicio, especialmente bajo el sol, que fija la vitamina D y esta a la vez hace que el calcio se absorba a través del intestino y pase a la sangre y los huesos.
La deficiencia de calcio es provocada por una mala nutrición o porque la demanda es mayor que la cantidad depositada en los huesos.
También se pierde calcio por enfermedades y hábitos como consumir más de tres tazas de café al día, cerveza, ron, bebidas gaseosas, sal y proteína animal en exceso.
La demanda de calcio varía según el sexo, la edad y la actividad física.
Un recién nacido obtiene todo el calcio de su leche materna, los demás de alimentos ricos en el mineral y a través de los preparados comerciales que expenden las farmacias.
Un niño de uno a tres años debe consumir entre 400 a 600 miligramos de calcio al día, a los dos años basta que tome dos biberones de leche, entre cuatro a ocho años debe consumir entre 800 y 1,200 miligramos, de 9 a 18 de 1,200 a 1,500, adultos de 19 a 50 con 1,000 miligramos es suficiente, de 50 años en adelante requieren de 1,200 a 1,500 y durante embarazo y lactancia y menopausia por lo menos entre 1500 y 2000 miligramos.
[b]La demanda varía según el sexo y la edad[/b]
Aunque el esqueleto masculino contiene más calcio que el femenino, sus demandas son menores porque sus reservas se mantienen casi intactas a diferencia de la mujer que la pierde en los embarazos, lactancia y menopausia. Por eso la osteoporosis aparece en el hombre 15 años después que en la mujer.
La demanda, sin importar el sexo será mayor en personas que sufren diarreas crónicas y mala absorción intestinal entre otras, como el 50% de las personas con cálculos renales, ya que pierden mucho calcio por la orina.
También pierden calcio los epilépticos por los medicamentos para las convulsiones y los que toman anticoagulantes, cortisona y sufren de acidez crónica porque los antiácidos "se abrazan" al mineral impidiendo que el organismo lo absorba y por tanto se pierde en la materia fecal.
Hay muchos tipos de calcio, según las diferentes necesidades, lo cual es en sí un factor en contra de la automedicación.
Los calcios se diferencian, además, por las sales que los recubren y los hace absorbibles al organismo, como es el caso del salato de calcio, citrato de calcio o carbonato de calcio que es la sal más conocida, más consumida y más barata, pero también la que tiene mayores efectos adversos para el organismo.
El carbonato de calcio es el de mayor absorción, con un 40%, lo que indica que si una pastilla tiene 600 miligramos de carbonato de calcio el organismo absorbe 240 miligramos y el resto es eliminado por medio de la materia fecal. El citrato de calcio, que absorbe el 21%, tiene en compensación menos efectos adversos como menos estreñimiento, acidez y cálculos renales.
[b]El peligro de la auto medicación[/b]
Es un peligro tomar calcio por cuenta propia para tratar o prevenir la osteoporosis, porque el consumo de calcio depende de la edad, el ejercicio y otras condiciones de salud.
"No se concibe ningún tratamiento para la osteoporosis que no tenga calcio, pero tampoco se concibe ningún tratamiento para la osteoporosis que sea sólo calcio", apunta Vargas.
"El calcio no es una medicina; si tienes diagnóstico de osteoporosis tomar calcio no va a solucionarlo. Pero aunque no cura las enfermedades, ayuda a mejorar algunas de ellas".
Juan Carlos Vargas Decamps