El cantante Toño Rosario es un chapeador de sus propias canciones

Toño Rosario
Santo Domingo. Cuando Toño Rosario canta en vivo, no termina nunca una canción. Es lo que se llama un machetero del merengue, un chapeador de sus propias canciones. Si uno sale a bailar con uno de sus temas, sabe que al minuto parará de improviso, donde menos uno lo espere y se quedará no con las ganas de seguir bailando, sino con una frustración que enerva.

El merenguero puede creer que sea buena estrategia, para dejar a la gente con deseos de seguirle oyendo o bailando, pero cuando eso se convierte en una rutina, cansa, y lo peor, no estimula al bailador. Lo del lunes en Jet Set fue un abuso con quienes pagan por irlo a ver.

Dicho sea de paso, ahí mismo el cantante dijo que su nominación al Grammy latino, dado a conocer la pasada semana, fue con un disco que apenas lleva tres semanas en el mercado. Lo cual puede que confirme lo injusto de las nominaciones.

Como quiera, el Kuko es un intérprete con un ángel especial. Con poca voz, estrafalario y hasta desafinado, se mantiene, y año tras año sigue presente. ¡Un personaje!