El renacer de Felicia Garza, artista mexicana que cambió de género a los 74

La artista Felicia Garza posa durante una entrevista. ( EFE/Sáshenka Gutiérrez)

México.- Felicia Garza triunfó durante décadas como Felipe Gil, una reputada figura de la música mexicana que llegó a ganar la OTI como compositor, hasta que a los 74 años se atrevió a cumplir un sueño, una necesidad escondida durante toda su vida; ser una mujer.

“Hoy tengo más energía que hace diez años, cuando me estaba muriendo. Hoy me dicen, ‘te ves radiante’, y es porque voy en pos de lo que quiero lograr. Me he convertido en un icono”, explica Felicia en una entrevista con Efe en la que desgrana una vida llena de éxitos artísticos, parejas, hijos y un secreto oculto.

Hija de una familia mexicana con ascendencia española, nació en

1940 y vivió en Nueva York hasta los 13 años, en plena caza de brujas contra todo lo distinto, desde comunistas a homosexuales, causándole un “miedo atroz” a ser quien sentía ser.

Se crió en el barrio de la película “West Side Story”, donde abundaban las peleas de bandas y la bravuconería.

“Cuando llegué a la escuela a los seis años de repente recibí un golpe en la cara que me mandó al piso. Me gritaron marica. Ahí conocí lo que era el odio y el dolor”.

Aun sin descubrirse ante la sociedad, decidió terminar con su última mujer, con quien llevaba más de 20 años. Se lo contó todo y esta lo aceptó. Fueron varios años en los que, además de su pareja y amante, fue su mejor amiga.

Entre la espada y la pared, Felicia se descubrió ante el mundo en septiembre de 2014 como una mujer transgénero de 74 años, culta, despampanante y sin tapujos.

“De repente me abro y el mundo mediático se me entrega, la gente en la calle, como nunca en mi existencia, me para y me felicita”, cuenta.

Pero en la esfera privada fue difícil: “La discriminación más grande la sufrí con las personas más cercanas a mí”, y pasó año y medio “en total soledad”.

Desde entonces, quiere dar la “mejor versión” de la mujer transgénero para lograr la aceptación del colectivo y aparece, sin hacer activismo, en todos los tinglados.

Estuvo cuando el presidente Enrique Peña Nieto anunció la reforma constitucional en favor del matrimonio igualitario y participó en la marcha del colectivo de 2015, para la que compuso el tema “Si lo sabe Dios, que lo sepa el mundo”.