Golf en el paraíso

En un juego contra sí mismo Jack Nicklaus dejó oficialmente inaugurado el nuevo campo del golf Punta Espada de Cap Cana.

Más de 3 millas y media –la mayor parte frente al mar– recorrió el "golfista del milenio" seguido de un nutrido grupo de fanáticos e invitados que no cedieron al inclemente sol con tal de ver jugar a uno de los más grandes de la historia del golf. Diseñado por el mismo jugador, operado por Troon Golf y construido por Weitz Golf International, Punta Espada es el primero de los tres campos de golf que el "Oso Dorado" firmará en Capa Cana.

A un costo de US$18 millones de dólares, Punta Espada incorpora las características paradisíacas de Cap Cana al recorrido de los 18 hoyos del campo, no sólo para contemplar la inmensidad del mar sino en busca de inspiración para conseguir el tiro perfecto.

La experiencia no podía ser más perfecta, dado que Jack recibió lo que pocos diseñadores consiguen: más de 7,000 yardas de tierra a su disposición para dejar que su imaginación y creatividad volaran. Así que las oportunidades: vista, agua, cambios de nivel, elevación y viento, hacían de Punta Espada el sitio perfecto para crear una obra de arte.

La agenda inaugural, que comenzó el día anterior con una cena especial para los miembros del Punta Espada, en el marco de una noche mágica en el Club de Playa Caletón amenizada por el flautista Néstor Torres, concluyó con el corte de la cinta, bendición de la Casa Club de Golf y la designación del edificio con el nombre de Jack Corrie, socio-fundador de Cap Cana, considerado el mejor golfista de todos los tiempos, en un homenaje póstumo a su memoria.

LO MEJOR

El hoyo número 13, considerado el "signature hole" del campo: un espectacular par 3 de 250 yardas que está llamado a ser uno de los más fotografiados del mundo y próxima portada del calendario de Nicklaus del 2007.