Hansel y Gretel, una historia aleccionadora en la escena criolla
El cuento original de los Hermanos Grimm fue adaptado por Luis Marcell Ricart, productor general
SANTO DOMINGO. La puesta en escena de "Hansel y Gretel" durante todo este fin de semana constituyó un éxito rotundo. En un momento en que las opciones de entretenimiento sano para toda la familia escasean, cientos de personas se dieron cita en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional para disfrutar de una de las historias más dulces de la literatura universal.
El espectáculo que, aunque en esencia se basa en el cuento original de los hermanos Grimm, cuenta con ciertas adaptaciones realizadas por Luis Marcell Ricart (su productor general y director artístico), que por instantes lo vuelve impredecible y le impregnan sus matices hilarantes.
El elenco, compuesto por nueve actores, 11 bailarinas clásicas y alrededor de 50 niños, hizo un trabajo que se ganó sonoros aplausos en cada función.
Los papeles estelares de Zeny Leyva, como Gretel, e Irmgard K. Bécker, como Hansel, se encargaron sobre todo de mostrar la ingenuidad y honestidad que caracteriza a los niños; Frank Ceara y Laura Rivera en sus roles de padres de Hansel y Gretel dieron como lección que el amor de la familia es inmenso y que por más errores que cometan en su día a día siempre tienen el objetivo último de vernos bien; Elizabeth Sánchez, como el hada madrina, fue la encargada de narrar la historia; Jared Gómez y Benny Pérez son los cuervos que acompañan en todo momento a la bruja, Rossina Labios de Rubí, magistralmente interpretada por Gracielina Olivero, a hacer cada una de sus andanzas. Y es ella, sin duda, el personaje más inolvidable de este musical por su pintoresca personalidad.
La escenografía Marcos Malespín-Estévez, en quien también recayó la producción ejecutiva, la coreografía de Alina Abreu y la musicalización de Junior Lomba jugaron un papel importante para garantizar el impecable resultado final.
Los papeles estelares de Zeny Leyva, como Gretel, e Irmgard K. Bécker, como Hansel, se encargaron sobre todo de mostrar la ingenuidad y honestidad que caracteriza a los niños; Frank Ceara y Laura Rivera en sus roles de padres de Hansel y Gretel dieron como lección que el amor de la familia es inmenso y que por más errores que cometan en su día a día siempre tienen el objetivo último de vernos bien; Elizabeth Sánchez, como el hada madrina, fue la encargada de narrar la historia; Jared Gómez y Benny Pérez son los cuervos que acompañan en todo momento a la bruja, Rossina Labios de Rubí, magistralmente interpretada por Gracielina Olivero, a hacer cada una de sus andanzas. Y es ella, sin duda, el personaje más inolvidable de este musical por su pintoresca personalidad.
La escenografía Marcos Malespín-Estévez, en quien también recayó la producción ejecutiva, la coreografía de Alina Abreu y la musicalización de Junior Lomba jugaron un papel importante para garantizar el impecable resultado final.
En portadaVer todos