La letra: materia prima que debe mejorar el merengue

Cotidianidad no es un término desligado de la calidad

ILUSTRACION: RAMON SANDOVAL
SANTO DOMINGO. El reggaetón tiene un mudo que le canta y el merengue una canción sin letras. Paralelismo éste que trae de cabeza a los defensores más acérrimos del ritmo nacional. Sexo, violencia y alcohol son tres términos que inundan la terminología más recurrente en las canciones de la actualidad.

Diario Libre consultó ayer a Catana Pérez de Cuello, Rafael Solano y Amaury Sánchez, tres especialistas de la música dominicana, para tratar sobre la falta de riqueza literaria en el repertorio artístico de las orquestas más populares, que tienen en el merengue su oferta principal. Propuestas que representan el buque insignia de intérpretes como Tulile, Nelson de la Olla, Amarfis y La Banda de Atakke, Moreno Negrón y otras agrupaciones que deben su popularidad gracias a la denominada canción "de calle".

La musicóloga Catana Pérez de Cuello, coautora junto a Rafael Solano del libro El merengue: música y baile de República Dominicana, entiende que una canción debe transmitir un mensaje positivo, agradable y enriquecedor para el espíritu de la persona.

"En todas las épocas, existió y existirá el merengue bueno y malo, pero el ritmo actualmente está estancado", sostiene la especialista. "No percibo que el merengue avance hacia ningún lado". La escritora tiene en la década del 90, el período en el que estalló el fenómeno del grupo 440, con un Juan Luis Guerra que representó la esperanza rítmica y literaria del género.

"El intérprete de Ojalá que llueva café, personificó una gran renovación", recuerda Pérez de Cuello. "Representó un enriquecimiento para la música, la melodía, el ritmo y la lírica, pero que en un momento no pudo mantener ese progreso, y eso produjo un estancamiento del merengue".

Crisis de la época

Las preocupaciones sobre el bajo nivel literario que abunda en el merengue contemporáneo, salvo algunos repertorios entre los que destacan el propio Juan Luis Guerra, Milly Quezada, Eddy Herrera, Sergio Vargas, Rubby Pérez, Ramón Orlando y Los Hermanos Rosario, para citar algunos ejemplos, surgen a propósito del concurso Arriba el Merengue, que llevará a cabo Jatnna Tavárez a partir de septiembre, a través de su espacio que transmite por Color Visión.

Rafael Solano, experimentado músico y escritor, atribuye la propagación del merengue "de calle" a varios factores que inciden directamente en la cotidianidad de los ciudadanos. "El compositor dominicano está tomando como modelo para escribir, estilos internacionales", indicó el artista. "No hay duda que la música ha tomado un curso diferente en los últimos tiempos, quizás evitando el romanticismo que podría resultar cursi para los artistas más jóvenes".

El músico popular, considera Solano, generalmente responde a las exigencias del público. "Debemos buscar la respuesta en un compositor interesado en complacer el gusto de los fanáticos o de la industria musical", agregó.

"Esta no es una época para estar hablando de amor mío, yo sí te quiero", enfatizó el director musical, refiriéndose a la falta de sensibilidad y romanticismo en las letras del merengue contemporáneo. "Cantarle al amor, parece que pasó de moda", dijo.

El prototipo del merengue que hoy predomina en las emisoras y el gusto de la gente, es el patrón asumido por las principales figuras del género, para satisfacer el reclamo del pueblo más humilde. Así piensa Amaury Sánchez, director musical que ha presentado con éxito varios espectáculos.

El productor de "Vivan los 80" sostiene que el merengue "de calle" es un producto desechable, que perjudica a la industria de la música nacional. "Una cita obligada, para hablar de buena música, es la década de los 80", rememora el artista. "Tenía letra y música con calidad".

Sánchez aprovecha para invitar a los compositores dominicanos a que "escriban canciones con sentido y que pueda entender el segmento de la población que pertenece a la clase media". Agrega que "el merengue debe sufrir una transformación, está en el punto que requiere de versos románticos, y un ritmo más pausado", expresó.

La industria

Rafael Solano opina que el certamen "Arriba el Merengue" puede contribuir con el relanzamiento del ritmo, siempre que la industria del disco esté en la disposición de cumplir con una cuota. "Las discográficas manejan el negocio de la música, y si éstas se quedan al margen del concurso, al final, Jatnna Tavárez cumplirá con haber realizado un gran aporte al género, pero todo será recordado como un espectáculo", manifestó Solano durante una entrevista con Diario Libre.

mjimenez@diariolibre.com