La presión de los padres en el deporte
La gran mayoría de los niños tiene un gran potencial que, en ocasiones, los padres por sobreprotegerlos lo echan a perder.
En esta ocasión abordo un tema que con frecuencia observamos en los campos deportivos y que es algo que sucede no sólo en la República Dominicana ya que se da también en otros países caribeño, en su mayoría, y en algunos lugares de los Estados Unidos.
El tema que traigo es sobre la presión a que someten algunos padres a sus hijos.
Se han dado casos de niños con un tremendo potencial que de un momento a otro se desencantan y se retiran del deporte. Los culpables han sido sus padres.
Esto suele ocurrir la mayoría de las veces porque los padres quieren manejar al hijo incluso en el desarrollo de la competencia.
Como ejemplo citamos el caso del golf. Existen padres que se la pasan diciéndole cuál palo usar para tal golpe; en el tenis quieren obligar al niño a servirle a su oponente de una manera. Lo mismo sucede en natación y en cualquier otra disciplina.
Estos padres hacen sentir mal a los demás y sobre todo a sus hijos quienes sufren las consecuencias de toda esa presión a la que se ven sometidos.
Recuerdo en una ocasión a una madre decirle a su hijo de apenas diez años de edad, textualmente: "Si tú no puedes rematar esa pelota deja el tenis".
Se lo dijo en una forma que el niño, en visible acto de desesperación, le contestó: "Mami tú nunca le has puesto la mano a una raqueta de tenis".
Y como era de esperarse, la "psicóloga" madre lo sacó de la cancha y fue éste el final de la carrera tenística de ese muchacho quien hoy día es ingeniero civil y con quien practico el golf, deporte que inició después de adulto. Con esto quiero decir que los padres cuando deciden conjuntamente con su hijo que éste practique un deporte deben entender que si lo van a llevar a una escuela de ese deporte, es ese el lugar que se ocupará de guiar al niño en la disciplina escogida y la responsabilidad del padre será la de costear los gastos del infante, incentivarlo y llevarlo puntualmente a sus prácticas o competencia. Darle aliento cuando en un torneo no logre ganar y aplaudir cuando lo hace bien, no compararlo con los demás y mucho menos decirle que tiene que vencer porque esto le genera presión y su rendimiento bajará.
Los padres deben procurar que el hijo se mantenga siempre enamorado del deporte y durante las competencias no mostrarse tenso porque todas esas vibraciones las recibe el niño al ver a su padre nervioso o desesperado.
Esto suele ocurrir la mayoría de las veces porque los padres quieren manejar al hijo incluso en el desarrollo de la competencia.
Como ejemplo citamos el caso del golf. Existen padres que se la pasan diciéndole cuál palo usar para tal golpe; en el tenis quieren obligar al niño a servirle a su oponente de una manera. Lo mismo sucede en natación y en cualquier otra disciplina.
Estos padres hacen sentir mal a los demás y sobre todo a sus hijos quienes sufren las consecuencias de toda esa presión a la que se ven sometidos.
Recuerdo en una ocasión a una madre decirle a su hijo de apenas diez años de edad, textualmente: "Si tú no puedes rematar esa pelota deja el tenis".
Se lo dijo en una forma que el niño, en visible acto de desesperación, le contestó: "Mami tú nunca le has puesto la mano a una raqueta de tenis".
Y como era de esperarse, la "psicóloga" madre lo sacó de la cancha y fue éste el final de la carrera tenística de ese muchacho quien hoy día es ingeniero civil y con quien practico el golf, deporte que inició después de adulto. Con esto quiero decir que los padres cuando deciden conjuntamente con su hijo que éste practique un deporte deben entender que si lo van a llevar a una escuela de ese deporte, es ese el lugar que se ocupará de guiar al niño en la disciplina escogida y la responsabilidad del padre será la de costear los gastos del infante, incentivarlo y llevarlo puntualmente a sus prácticas o competencia. Darle aliento cuando en un torneo no logre ganar y aplaudir cuando lo hace bien, no compararlo con los demás y mucho menos decirle que tiene que vencer porque esto le genera presión y su rendimiento bajará.
Los padres deben procurar que el hijo se mantenga siempre enamorado del deporte y durante las competencias no mostrarse tenso porque todas esas vibraciones las recibe el niño al ver a su padre nervioso o desesperado.