La sábila, una planta milagrosa

La efectividad de la sábila ha sido comprobada en múltiples investigaciones científicas. A partir de esta planta, originaria de África, se obtienen beneficios curativos, alimenticios y hasta cosméticos. No en vano se luce en los escaparates de cualquier tienda que expenda productos naturales.

Sus atributos le vienen desde el año 2000 A.C. Los egipcios le otorgaban poderes divinos y los chinos le llaman "la planta medicinal". En África es utilizada para tratar las quemaduras en la piel.

En República Dominicana se combina con miel para combatir el catarro, ingerida sola para el estreñimiento y calmar la tos; untada en el pelo y la piel, para hidratar.

De fácil cosecha, se propaga rápidamente, razón por la cual la gente de escasos recursos encuentra en ella la solución a infinidad de males.

Muchos aseguran que regula los niveles de azúcar en la sangre y regula la presión arterial.

Su "magia", por así decirlo, no viene dada por la acción de un solo ingrediente, es el resultado de la unión de varios componentes, según concluyeron científicos después de décadas de estudio acerca de las propiedades de la sábila (conocida también como aloe vera) y sus beneficios para la salud humana. Entre dichos elementos se destaca los aminiácidos, aportando 20 de los 22 que requiere el organismo (licina, valina, leucina, fenilanina, metiocina, cobre y ácido fólico, entre otros).

También, minerales como el calcio, potasio, sodio, manganeso, zinc, cobre, hierro y magnesio; vitaminas (A, B1,B2, B6, C y B12).

Polisacaridos: celulosa, glucosa, galactosa, xilosa, arabinosa, acetilmanose (acemannan).

Prostanglandina y ácidos grasos, enzimas y antraquinones.

El producto de estas sustancias ejerce una función analgésica, desinflamante, antialérgica, cicatrizante, digestiva y antibiótica.

Talvez por todos estos atributos se ha ganado el apelativo de "planta milagrosa".

Sin embargo, si se va a tomar directamente de la planta, debe tenerse en cuenta que al cabo de unas horas de haber cortado las pencas de sábila, el poder curativo de su cristal se habrá ido. Se recomienda pues adquirir los procesamientos industriales que garantizan la vigencia de sus cualidades tanto terapéutica como cosméticas. En el mercado local se consiguen infinidad de marcas en forma de cápsulas y pastillas.