Las diosas del puro

No hay sensación más tierna y excitante que observar a una mujer envuelta en un intenso "affair" con un puro.

foto: gettyimages.com
Esta imagen evoca tiempos en los cuales Greta Garbo, Marlene Dietrich y Bette Davis dominaban el morbo de los hombres haciendo gala de sus dotes de expertas fumadoras.

La sensualidad que emana de la combinación "Mujer-Puro" nada tiene que ver con el origen fálico de la forma del cigarro, por el contrario, nos hace pensar en una competencia desleal y poco pareja frente al placer de tener la "capa y la tripa" mojadas por los labios de una hermosa dama. El sólo hecho de escribir esto me eriza la piel.

La mujer busca constantemente la superación en un mundo dominado injustamente por los hombres y, como ellas son el producto mejorado, hacen y disfrutan de las sensaciones y placeres mejor que nadie. Es por eso que un buen cigarro logra su culminación cuando su humo danza apasionadamente en la boca femenina.

El número de aficionados es mayor al de aficionadas al puro, sin embargo éstas crecen constantemente. Es muy típico encontrarse a muchas mujeres en los diversos "lounges" dedicados al cigarro en nuestro país, y es que la fémina pone el toque de distinción y exclusividad a este arte. También las abuelas de nuestros padres utilizaban los famosos pachuchés o túbanos, como estigmas de una clase social terrateniente y pudiente de principios de siglo.

Otras fumadoras exitosas, como Jodie Foster, Sharon Stone, Nicole Kidman y Madonna, dan un aire de excentricidad, modernidad y rebeldía al culto del cigarro.

Como fumador apasionado, siempre trato de ganar adeptos para nuestra cultura y uno de mis objetivos es enseñar constantemente los trucos del placer de fumar y les aseguro que me siento muy complacido cuando logro interesar a una mujer.

El morbo, el erotismo y la sensualidad son los ingredientes principales en la elaboración de un puro destinado a una dama, ya que la combinación de éstos con la capa y el fuego logran la mezcla perfecta de glamour y distinción. No es válido asociar rasgos rudos y toscos al "feeling" de una mujer y su puro, ya que debemos sentirnos halagados de que un ser tan perfecto como la mujer reconozca la perfección en un buen cigarro.

Sin lugar a dudas, algunas mujeres han empezado a fumar para causar sensación en el sexo opuesto; muchos hombres consideran irrestiblemente sexy ver a una mujer fumando un puro o, como mínimo, les sirve de excusa para iniciar una conversación. Pero también muchos hombres consideran que las mujeres fuman por sofisticación y no porque les guste.

Hubiese querido instruir e iniciar en esta pasión a otras mujeres famosas como Drew Barrymore, Whoopi Goldberg y Linda Evangelista, sin embargo me he pellizcado varias veces para hacerme entender que las diosas no aprenden de los mortales.