Los hijos sanos de las madres VIH positivo

Sólo 3 de 86 niños tratados en La Romana son positivos

El 95% de las mujeres VIH positiva se enteró de su condición en el embarazo.
Santo Domingo. Los programas de salud que permiten hijos sanos a las mujeres infectadas con el virus del Sida, así como el manejo del embarazo y el parto, obliga a que la prueba para detectar el virus forme parte de la batería de análisis que el gineco-obstetra indica a sus pacientes cuando acuden a consulta con sospecha de embarazo.

Es durante la gestación, en pruebas de rutina, que el 95% de las mujeres VIH positivo se entera de su condición. Aunque dramática, la información también permite que desde antes de nacer sus hijos y ellas se sometan al tratamiento que permitirá al bebé una vida libre del virus y del Sida, señala el gineco-obstetra José Román, director del Programa Perinatal International Family AIDS Program, de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, que se desarrolla en La Romana.

Precisamente, 83 de 86 niños hijos de madres VIH positivo, nacidos bajo el programa en la Clínica de la Mujer, de esa provincia, han sido declarados VIH sanos tras la terapia y seguimiento por 18 meses, precisa Román.

Los fármacos contra enfermedades oportunistas han aumentado también las expectativas y calidad de vida de los menores portadores del virus, según Aracelis Fernández, pediatra dominicana del Hospital Infantil del Albany Medical Center, de Nueva York.

Considera una falacia la creencia de que hay menores que nacen infectados y posteriormente se negativizan. "Todos los niños que nacen de una mamá infectada van a tener anticuerpos contra el virus, porque la mamá le pasa los anticuerpos que ella ha desarrollado contra el VIH, como lo hace con los de la varicela o los del sarampión", precisa.

En 18 meses, precisamente, se determina si los bebés tratados con antirretrovirales a través del programa son VIH sanos o seguirán siendo positivos.

El programa que dirige el doctor Román combina dos tipos de drogas que aplica desde la semana 26 de gestación hasta la 38, cuando se hace la cesárea, mientras que al bebé se le dan cuatro dosis diarias de una de las drogas en jarabe por 42 días.

El programa

Iniciado hace 5 años, el programa familiar contra el VIH/Sida de la Universidad de Columbia ha desarrollado tan extraordinario trabajo en Nueva York que su fundador, el doctor Stephen Nicholas quiso expandirlo, ya que había logrado reducir al máximo el nacimiento de menores con VIH en ese estado.

El programa también, señala Fernández, trabaja de cerca con la Fundación Clinton y con la Unidad Coordinadora de Atención Integral (UCAI), de la Secretaría de Salud Pública, en la capacitación a nivel nacional de personal pediátrico en el manejo de los menores con VIH y la administración de antirretrovirales.

Un virus que es más agresivo con los menores

Al tener su sistema inmunológico inmaduro, los menores son más afectados por el VIH que los adultos, indica la pediatra Aracelis Fernández, quien señala a la tuberculosis, neumonía, afecciones micobacterianas no tuberculosas y el micobacterium Avium, como las principales enfermedades oportunistas que los afectan.

El virus también se asocia con demencia y encefalopatías que ocasionan daños neurológicos, lo que también ocurre en adultos. Otras enfermedades oportunistas son la toxoplasmosis y la ritonoplatía por citomegalovirus, el sarcoma de Kaposi es poco frecuente en niños, pero en cambio se presentan otros tipos de cáncer como el linfoma de Burkitt, añade Fernández.

La causa más frecuente de mortalidad asociada al Sida en Estados Unidos es la infección por Pneumocistis Carinii. En el país es posiblemente la tuberculosis, apunta Fernández.