Luis Cruz Azaceta o "el cielo se va a caer y el rey lo debe saber"

Se inauguró anoche muestra "Falling sky" en Galería Lyle O. Reitzel

Falling sky 2. 36 x 36, acrílico, lápiz/lienzo, 2013.

SANTO DOMINGO. "El cielo se va a caer/ y el rey lo debe saber/ vamos de prisa/ a darle la noticia...", decía un cuentecillo de la infancia.

Ese mismo cuento es el que nos hace desde este mundo nuestro catastrófico, el pintor Luis Cruz Azaceta, quien expone desde anoche en la Galería Lyle O. Reitzel, su individual "Falling sky".

Alerta Azaceta de este caos al que asistimos, todos culpables; pero alerta a su modo, con esas tensiones que es capaz de crear a partir de lo humano en su relación amor-horror con las maquinarias que el hombre mismo crea.

"Falling sky" habla de un hombre que ha seguido con disciplina samurai el rumbo de un estilo que ha ido conformando desde que descubrió que su sino era reflejar al ser humano agredido en las urbes, lo mismo por los otros humanos que por las maquinarias.

Nacido en La Habana en 1942, de ascendencia asturiana, Azaceta salió hacia Nueva York a los 18 años de edad, con la cabeza llena de imágenes de violencia, crueldad y alienación, como él ha dicho en algún sitio. De ahí esa predestinación temática en sus obras, donde la muestra que se expone en el primer piso de la Torre Piantini es un escalón más en su siempre ascendente trayectoria de maestro.

Azaceta comienza a exponer en los 70, después de terminar la Escuela de Artes Visuales de Manhattan. Al principio centró su obra en figuras nítidamente contorneadas y coloreadas, luego en los 80 esas figuras son distorsionadas, casi siempre sombrías. Una crítica de arte le reconoce haber revivido dentro del neo-expresionismo "el papel histórico del expresionismo como una fuerza social y moral. Para entonces evolucionar en los 90 hacia la fusión de la abstracción y la figuración. Y los temas han seguido evolucionando hacia los problemas climáticos, las catástrofes nucleares -como la de Fukushima-, los conflictos sociales y militares, los enfrentamientos religiosos, la debacle económica, las crísis humana...

Pues sí, tal y como dice Luis Cruz Azaceta, el cielo se está cayendo, y él hace que sabe hacer: pintar. No nos indica, no nos sermonea, a lo más alerta, a lo más denuncia. Estos son sus misereres, esta su letanía.

Una veintena de obras en distintos formatos, casi siempre acrílicos y lápiz sobre lienzo o sobre papel, son expuestas desde ayer.