Marcos Witt: "Jesucristo es el motivo de mi canción"
SD. Entre alabanzas y adoraciones, el Estadio Olímpico se convirtió el pasado sábado 28 de octubre, en templo para rendir "tributo al Rey de Señores" durante el 25 Conmemorativo del pastor y salmista mexicano, Marcos Witt, quien esa noche recibió un reconocimiento de manos del pastor Ezequiel Molina, en representación de las Iglesias Evangélicas Dominicanas, por su larga trayectoria llevando la Palabra de Dios.
El ganador del Grammy y Billboard a la Música Latina se hizo acompañar del piano para iniciar el repertorio de las canciones más emblemáticas de su carrera, como "Canción a Dios", "Tú y yo", "Te exaltamos", "Poderoso" y "Venció"; la mayoría, según sus palabras, les fueron regaladas por el "Altísimo" en pruebas de sonido, aviones y hasta tomando el baño. Witt justificó cada una de sus bromas, bajo el entendido de que "no hay nada más triste que un cristiano triste", por lo que exhortó a los presentes a estar alegres.
En el transcurso de la noche, a través de recursos audiovisuales, pastores, cantantes y productores de programas cristianos, de varios países, enviaron sus felicitaciones al salmista por su arduo trabajo y dedicación. Uno de ellos fue el artista dominicano Juan Luis Guerra, quien a solicitud de Witt, le enseñó a tocar bachata. "Sólo tienes que alargar las palabras y usar un tono ñoño", afirmó Guerra, mientras guitarra en mano entonó una de las canciones del pastor mexicano. Acto seguido, y siguiendo dichos lineamientos, Marcos Witt cantó una de sus alabanzas versión bachata.
A mitad del evento, una lluvia de 5 minutos hizo que, además de las sombrillas, la mayoría del público de terreno utilizara las sillas para guarecerse del agua. Ante la momentánea situación, Witt les recordó a los presentes que en la Biblia, la lluvia es sinónimo de bendición.
La contraparte
El dominicano Jhon Solano dio apertura al evento de tres horas y media, interpretando cuatro alabanzas, una de ellas interrumpida a causa de una falla de sonido. Josué del Cid, quien lleva siete años siendo parte del ministerio de Marcos Witt, fue el invitado de la noche.
A mitad del evento, una lluvia de 5 minutos hizo que, además de las sombrillas, la mayoría del público de terreno utilizara las sillas para guarecerse del agua. Ante la momentánea situación, Witt les recordó a los presentes que en la Biblia, la lluvia es sinónimo de bendición.
La contraparte
El dominicano Jhon Solano dio apertura al evento de tres horas y media, interpretando cuatro alabanzas, una de ellas interrumpida a causa de una falla de sonido. Josué del Cid, quien lleva siete años siendo parte del ministerio de Marcos Witt, fue el invitado de la noche.