"Me gustaría llevar el jazz a donde nunca lo han oído"

Pengbian Sang presentará "Jazzeando el cancionero dominicano Vol. 2" el 17 de mayo en la Plaza España y el 22 en los jardines del Teatro Regional del Cibao, esta vez con una nueva voz, la de Nairobi Duarte, una cantante que proviene de la música cristiana.

P. ¿Qué canciones versionará el cancionero Vol. 2?

R. Tiene 11 canciones y un bono, que es de Navidad. Al igual que el primero, van desde las viejas hasta otras más nuevas, entre las que están ‘Sancocho prieto', ‘Negro Feliz', ‘Vieja mesa', ‘Hasta que te olvide', ‘Vive', ‘Derroche' y ‘Amor narcótico'.

P. Si fueras un músico popular, ¿qué género tocarías?

R. Posiblemente salsa o rock.

P. ¿Pudieras hacer magia, enloquecer y crear algo como ‘dembow-jazz'?

R. Ufff, eso sería difícil, aunque no imposible, sí casi imposible, porque el dembow no tiene armonía y el jazz necesita eso.

P. ¿De no ser músico, qué harías?

R. Quizás profesor. Muchos no lo saben pero soy graduado de educación, así que sería maestro, quizás de algo como historia.

P. ¿A quién consideras una leyenda de la música dominicana?

R. A Bienvenido Bustamante.

P. ¿A qué jazzista admiras?

R. A Miles Davis.

P. ¿A qué rincón del país te gustaría llevar el jazz?

R. A donde nunca lo han escuchado.

P. ¿Qué instrumento no tocas pero te gustaría?

R. El bajo acústico.

P. ¿Cuál es la comida criolla que más te gusta?

R. Ayyyy, la longaniza, esa es mi debilidad desde chiquito.

P. ¿Qué haces cuando no estás tocando?

R. Compartir en familia y ver películas.

P. ¿Qué deporte extremo practicarías?

R. No sé, realmente soy lo más cobarde que hay.

P. Un lugar del país que te inspire...

R. Manabao, Constanza.

P. ¿Le enseñarías jazz a niños?

R. Sería un reto.

P. En el cine, ¿qué género prefieres?

R. El suspenso.

P. ¿Qué nunca harías?

R. Traicionar a alguien, al menos lo intento.

P. ¿Qué trabajo rechazarías?

R. Me negaría a hacer una película que transmita racismo, xenofobia u homofobia.

P. ¿A qué le temes?

R. A perder un hijo, ufff, no quiero ni imaginarlo.