Merengue en dos islas, un festival para recordar

La familia de los Rosario reinó la última noche en el país y en Puerto Rico

El Kuquito... light! dijo una y otra vez, imponiendo el slogan. Alfonso Quiñones

SANTO DOMINGO. Toño Rosario, de rojo chillón, con un medallón de hippie, debajo de los fuegos artificiales, -una escena de un filme de Buñuel- cerró la tarima principal del Festival Brugal del Merengue, después de cantar su nuevo hit "Don't worry, be happy".

Estaba entusiasmado y ya no se sabía, después de eso, cómo iba a terminar. Los asistentes le siguieron y corearon, y levantaron las manos y vieron en pantalla gigante, cuando su hermano Rafa, el líder de Los Hermanos Rosario, recibió un reconocimiento de las manos de Jorge Santini, el alcalde de San Juan, en transmisión directa.

Sergio Vargas, antes que Toño, había movido igual al público con sus éxitos de los 80 y los 90 y había explicado en el enlace con Puerto Rico que alzaba su voz para protestar por la violencia contra la mujer. Y dijo que quien le pegó a la mujer que subió a bailar con él en un escenario, la pasada semana, debe ir de inmediato a la cárcel, "y ojalá que enseguida se gane un marido allí".

Giovanny Polanco -comunica tanto entusiasmo como la sopa tibia-  había abierto la noche con música típica (lo suyo tiene elementos del merengue normal y aceleraciones del urbano), con su agrupación, la del más afinado de los coros que pasó por ese escenario en cuatro noches.

Sábado estelar

Un merecido homenaje a los veinte años de La Cocoband y su líder Pochy Familia había cerrado la noche del sábado, cuando el público -siempre entusiasta y bien numeroso- se deleitó con temas conocidos de décadas pasadas y alzó las manos por el código "Cocotú" (con los puños en alto). "Los días de semana", "La faldita", "El cacú", "La peliona", "Párteme", "El boche" y "Amor de lejos" fueron temas coreados y gozados.

Peña Suazo, uno de los músicos más inteligentes de estos tiempos, ocupó el turno antes que Pochy y eligió con su Banda Gorda "Una cosa que amarra", "Ahí controlo yo", "Tengo calor", "Subido en el palo", e inmediatamente estableció contacto con la masa.

La noche había abierto, después del openning que siempre estuvo a cargo del Ballet Folclórico de la Secretaría de Estado de Turismo, con La Kerubanda (ay, Dios mío, las desafinaciones).

De Puerto Rico y otros temas

De lo sucedido en Puerto Rico, poco se sabe, toda vez que quienes se encontraban en la tarima principal pudieron ver algo por la pantalla gigante cuando había enlace. Fuera de ahí, nada más. Ayer, al cierre, todavía no había información oficial del primer Día del Merengue en la Isla del Encanto.

La buena producción general de este año debe dar espacio en próximas ediciones a jóvenes valores de un género que parece estancado solamente en las figuras establecidas hace años.