Noches de merengues y bachatas en Bávaro: Bartolo, Zacarías y El Torito

El Cieguito de Nagua durante su actuación.
BÁVARO. Cuando El Torito cantó los primeros versos de "Aquí hay mujeres que bailan bueno", Smailyn, despampanante, sensual, hecha de esa materia con la que se inventó el baile, comenzó a danzar a su lado, con dos corazones en los bolsillos traseros del short, kistch, absolutamente kistch, pero sonriendo, y de vez en vez daba un gritico para animar a los integrantes del grupo de baile que se presentó junto a Héctor Acosta en lo que podría ser la única producción real de Merengue contra bachata celebrado el fin de semana en el resort Moon Palace, de Bávaro.

Entre un medley de los 80 y otro mediaron temas como Enamorado, Uno quiere pa' que lo quieran, El anillo, A pasito lento, Cómo me curo, Si tú estuvieras, Yo sólo sé, Llegó tu marido, entre otras bachatas y merengues que hicieron bailar a todos. Carlos T. Martínez celebró su cumple y de pronto aparecieron más: Pamela y Olga.

Lo típico y la bachata

Antes de que El Torito cerrara el evento, Zacarías Ferreira, dueño de buenas letras, excelentes arreglos -como cuando la guitarra prima y el requinto contrapuntean más pegados al rock que otra cosa-, era parco en entusiasmos y ofrecía una temperatura que la gente se bailó, pero que pudo haber sido mucho más acogedora. Mala maña la de muchos bachateros, que arrancan con un merengue. Y la gente está deseosa de escuchar las bachatas. Así que entraron Dime qué faltó, La avispa, No hay mal que por bien no venga, Amiga veneno, Chica linda, Eva María, un popurri que incluyó Siento que te quiero, Todo y Me liberé, Volvió con el amor vencerá, El triste, Si tú me dices ven y Novia mía, entre otros.

El sábado en la noche, antes de que lloviera, Janio Lora y Rafely Rosario hicieron sus propuestas, cada uno por su lado.

Joel López fue el animador de todo el evento, y fue quien presentó el apoyo de Brugal y la Cervecería, además de la primera actuación del domingo: Bartolo Alvarado, uno de los artista de mayor relieve en la historia del género típico, poniendo el fuelle a dialogar con ese saxo tenor que por momentos parece contralto. Así fueron bailadas Las flores,El mismo fuá, La mala maña, Mariita, El diente de oro y un Chiche Bello que parecía un festival de elogios, al decir "Aunque yo sea malo/ me gusta lo bueno".