Nueve consejos para pacientes

A pocos de nosotros nos gusta ser pacientes, pero hay formas de enfrentar la situación y sacar el mejor provecho.

A pocos de nosotros nos gusta ser pacientes, pero hay formas de enfrentar la situación y sacar el mejor provecho.
Los pacientes tienen ahora más derechos que nunca antes. La mayoría de los médicos hoy tampoco quieren o esperan que los pacientes pasivamente acepten órdenes. A principio de año, la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard auspició un foro titulado "Estar en control", "Apoyo al Paciente para Usted mismo" o "Un ser Amado".

La doctora Nancy Keating, una internista en Brigham y Hospital para Mujeres, y el Dr. George Demetri, director del Centro de Sarcoma y Oncología de Hueso en el Dana-Father Instituto del Cáncer, dirigieron la discusión. Aquí hay nueve sugerencias que emergieron del foro:

1. Traiga con usted un miembro de la familia o un amigo cercano. Ésta es quizás la pieza de consejo mas sencilla que le podemos dar. Los pacientes necesitan un segundo par de ojos que velen por ellos y un segundo par de oídos , para que ambos oigan sus preocupaciones y escuchen a los médicos y enfermeras. Si usted no tiene a nadie cercano que le acompañe en persona, dígale al médico que anote el nombre de alguien en su récord médico, quien puede ser llamado antes de tomar una decisión crucial o después de que algo importante haya ocurrido.

2. Hable a la enfermera. Aunque usted sepa más, algunos de nosotros estamos demasiado ansiosos para ser un buen paciente, así es que no nos quejamos o admitimos tener un problema. Otros podrían sentirse avergonzados de hacer preguntas repetidamente, ¿qué significa eso? Si no se siente a gusto hablando a un médico, busque la enfermera del médico o cualquier otro empleado. No es secreto que algunos pacientes le tienen confianza a las enfermeras y a otros empleados.

3. Conozca sus opciones. Si el médico presenta sólo una opción, hay la posibilidad de que no obtenga la historia completa. Por supuesto, los médicos con frecuencia hacen, y deben hacer, recomendaciones. Si escoge algo que no es favorecido por el médico, entonces usted debe decidir si ese médico todavía le puede dar el cuidado que usted necesita.

4 Establezca los términos de la relación. Un estudio publicado hace algunos años demostró que la mayoría de los pacientes quieren una relación de colaboración con su médico. Pero la preferencia de las personas varía. Los investigadores encontraron aproximadamente que 1 de 4 personas prefieren un papel activo "estar a cargo" mientras que 1 de 10 prefieren uno mas pasivo y delegar en la experiencia del médico. Pero cuando los investigadores preguntaron a las personas qué tanto sus preferencia estaban de acuerdo con sus experiencias, solamente la mitad dijo que era lo que querían. Cerca de un cuarto dijo que fueron relegados a un papel mas pasivo que lo que hubieran deseado, y un porcentaje similar sintió rechazo hacia uno que estuvo muy activo.

5. Piense en sus prioridades. Ciertos tratamientos frecuentemente envuelven algunas decisiones que sólo usted puede tomar. ¿Quiere usted someterse a una cura potencial que pueda tener efectos secundarios negativos? ¿O se siente usted mas cómodo con un acercamiento mas conservador que tenga desventajas pero también un bien establecido récord de seguridad? De la mejor forma, exprese al médico lo que piensa.

6. Use el Internet. Seguro, el Internet está lleno de palabrerías vanas sin fundamento, aceite de culebra sin examinar. Pero todavía hoy hay mucha información médica creíble, tanta que es realmente perder una oportunidad no ponerse en línea y conectarse con ésta. La Escuela de Medicina de Harvard provee un editorial de la omisión de "Aetna InteliHealth site at https://www.intelihelth.com/. la red para el Instituto de salud es el descubrimiento de un tesoro con gran cantidad de escritos para el público. La Biblioteca Nacional de Medicina del Gobierno Federal ofrece publicaciones médicas, gratis base de información de investigación para todas las revistas médicas.

7. Obtenga su historia médica. Bajo las leyes federales de Seguro de Salud Movilidad y Acto de Responsabilidad (HIPAA), usted tiene el derecho de ver y obtener copias de su historia médica. Probablemente le cobrarán por las copias, pueden ser costosas. HIPA también le da el derecho para solicitar cambios a su historia médica, a pesar de que los médicos tienen la palabra final, de si se puede o no hacer.

8. Traiga una grabadora a su visita a la oficina del médico. Esto puede parecer intruso, pero especialmente si tiene una condición médica seria como cáncer, o una enfermedad del corazón que requiere escoger un tratamiento complicado --- escuchar la grabación después de su visita le ayuda a entender cosas que no captó antes. Sólo refrescar su memoria puede ser una ayuda. Investigadores canadienses publicaron una visita grabada el año pasado en la Revista Clínica de Oncología. Encontraron que pacientes de cáncer de mama quienes escucharon una grabación en sus primeras citas acerca de quimioterapia recordaban mejor haber discutido los efectos secundarios, que los pacientes que no escucharon la cinta.

9. Busque un médico que a usted le guste y respete. Esto puede ser difícil. Su agente de seguro de salud le puede limitar su preferencia. Para cuidado médico de rutina, muchas personas prefieren a alguien que tenga sus oficinas cerca. Buenos médicos son frecuentemente populares, y puede que no estén aceptando pacientes nuevos. Pero especialmente si tiene problemas de salud, el valor de compatibilidad con su médico es duro de sobrestimar. Y no se sienta obligado a quedarse con uno que no le guste.