¿Por qué es el sexo tan divertido para los seres humanos?

Pareja de chimpances Bonobo Pan paniscus, única especie copula de frente como los humanos.
Cali, Colombia. El título de este artículo lo tomo del libro "Why is sex fun?", del premiado escritor norteamericano de temas científicos Jared Diamond, cuyos libros son esperados ávidamente por los lectores, luego de la publicación de su primer gran éxito "El tercer chimpancé", una lúcida especulación sobre la evolución adaptativa de muchos rasgos distintivos de nuestra especie.

Tan pronto empecé a leer este fascinante librito (165 páginas apenas), pensé en compartirlo con mis lectores, pero su contenido es tan apasionante que si me dejo llevar del entusiasmo no escribo sobre otra cosa durante los próximos cinco años.

Diamond comienza hablando de lo importante que es para todos el sexo, fuente de nuestros más intensos placeres, pero también causa de muchos de nuestros dolores y miserias, los cuales son el fruto de conflictos que surgen de la evolución de los roles del hombre y la mujer. Destaca el autor algo que ignora la mayoría de los Homo sapiens: lo extrañas que resultan las prácticas sexuales de los humanos comparadas con las del resto de los seres vivientes.

Concluye el autor, en el prefacio de su libro, que esa excéntrica sexualidad humana ha jugado un papel tan esencial en la evolución de nuestra especie como el que jugaron la obtención de un mayor cerebro y la capacidad de caminar en dos pies.

Para ofrecer un "muestreo de reforzadores" del libro de Diamond, procedo a hacer una breve relación de las preguntas que trata de responder el autor sobre la singular sexualidad humana: ¿Por qué es nuestra especie una de las pocas que practica el sexo en privado? ¿Por qué los humanos tenemos relaciones sexuales, por puro placer, en cualquier día del mes o del año, incluso cuando la hembra está preñada, o cuando ya caducó su vida reproductiva y durante sus períodos infértiles? ¿Por qué entre todos los mamíferos, son las hembras humanas las únicas que alcanzan la menopausa? ¿Por qué es el pene de los humanos tan innecesariamente grande? ¿Por qué somos tan radicalmente diferentes, en este y otros aspectos importantes de nuestra sexualidad, de nuestros parientes más próximos (chimpancés, gorilas y orangutanes) y de nuestros ancestros homínidos?

La lectura de este libro nos revela un aspecto desconocido y misterioso de nuestra propia sexualidad. Confieso que antes de leerlo, aunque tenía algunas nociones sobre sus aspectos placenteros, ignoraba su singularidad y el extraordinario papel que pudiera haber jugado en la evolución de nuestra especie. No deje de leer el próximo episodio de la historia evolutiva del animal más sexy del planeta.

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