Photoimagen 2026 deja inaugurada la exposición "El fotógrafo de la 40, la imagen como memoria"
La muestra es un trabajo conjunto entre Erika Santelises y Orlando Barría
Fundación Imagen 83, Photoimagen 2026 y la Quinta Dominica dejaron inaugurada la exposición "El fotógrafo de la 40, la imagen como memoria", de los fotógrafos Erika Santelises y Orlando Barría.
En el marco de Photoimagen 2026 la muestra dialoga con preguntas urgentes sobre el uso, la circulación y la resignificación de las imágenes.
Durante el discurso central, que se pronuncio en el patio de la Quinta Dominica, Santelises inició su intervención agradeciendo a las personas e instituciones que respaldaron el proyecto.
Destacó el papel de Luisa de Peña, directora del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, por permitir el uso de parte de su valioso material de archivo, pero sobre todo, dijo, por "permanecer, resistir y continuar trabajando" para que estas historias puedan seguir siendo conocidas y no queden en el olvido.
Agradeció igualmente al Centro Cultural Rainieri por abrir sus espacios y permitir fotografiar piezas que hoy forman parte de la colección presente en la exposición.
Un reconocimiento especial fue dirigido a Gladys y Gustavo Fuentes, quienes abrieron las puertas de su casa, pero también las de su historia y su memoria, permitiendo acercarse a un relato familiar atravesado por el dolor, el silencio y la ausencia.
"Sin su generosidad, ni la película ni esta exposición habrían sido posibles. Este trabajo también les pertenece", afirmó Santelises.
Contexto
Las fotografías vinculadas a cárcel La 40 nacieron en un contexto de vigilancia, miedo y violencia de Estado. Fueron producidas dentro de una estructura de poder que pretendía controlar no solo los cuerpos, sino también la manera en que esos cuerpos serían vistos, registrados y recordados.
"El fotógrafo de la 40, la imagen como memoria" ppropone mirar esas imágenes desde el presente para activar una pregunta esencial: ¿qué ocurre cuando un archivo creado bajo coerción se convierte, décadas después, en una herramienta para la memoria?
La exposición no busca clausurar una historia, sino abrir un espacio de reflexión sobre el modo en que las fotografías sobreviven a sus condiciones originales de producción y adquieren nuevos sentidos cuando son revisitadas por una comunidad.
La muestra nace a partir del documental "El Fotógrafo de la 40" y traslada su universo narrativo al espacio expositivo. Más que reproducir la película o ilustrar sus contenidos, propone una expansión de su lenguaje, sus imágenes y sus preguntas.
El relato cinematográfico se despliega aquí en otra temporalidad y bajo otras formas de encuentro: las imágenes se separan de la continuidad del montaje, adquieren presencia material y permiten al espectador detenerse ante ellas, establecer relaciones y construir su propio recorrido.
Esta traducción expositiva conserva la esencia del documental, al tiempo que abre nuevas posibilidades de lectura, reflexión y diálogo colectivo.
Al cerrar su intervención, Santelises afirmó que tanto la película como la exposición representan una manera de regresar a esa historia sin cerrarla, abriendo un espacio de reflexión.
"La memoria no pertenece solamente al pasado, la memoria se construye desde el presente cada vez que decidimos mirar, escuchar, recordar y no permitir que estas historias vuelvan a quedar en el silencio".