Trujillo y la ciudad

La ciudad es un ente vivo, que se transforma según los hombres que la forman y conforma. Para entender la arquitectura hay que comprender los diferentes movimientos políticos y sociales que atraviesan los hombres y las mujeres que, al vivir en ella y como consecuencia crean obras, las cuales son la traducción de su pensamiento en hechos arquitectónicos. El conjunto de ellos hace la ciudad, y esta se convierte en un testigo mudo, que expresa la forma de vida de una época.

El fenómeno político conocido como la " Era de Trujillo", se inicia en el 1930. En ese periodo histórico nuestra ciudad de Santo Domingo se encuentra en el comienzo de su desbordamiento, lento, fuera de las murallas hacia el oeste, en un sentido muy tímido. Para un mejor entendimiento de lo que acontece desde el punto de vista urbano, fuera de las murallas lo único que existía en ese momento eran las estancias, mansiones de mayor o menor importancia, en las cuales vivían los representantes de la sociedad burguesa imperante en esa época. Esta era una forma su-urbana de crecimiento y el desarrollo de la zona obedecía a un crecimiento lineal al lado de la vía que era el camino de las estancias (guibia).

No existía ninguna razón social que marcara la dirección del crecimiento urbano. En este momento toma en forma definitiva o afianza su poder, el gobernante presidente Rafael Leonidas Trujillo Molina, que había reunido todos los poderes políticos y militares en su persona. Decide construir su residencia personal y la realiza en el camino de las estancias, al final de ésta, tomando el nombre de la casa de "Estancia de Ramfis" como era de costumbre en la zona nombrar las residencias que en ellas se construían. Se produce en este momento, un fenómeno urbano que tendrá raíces profundas en el desarrollo urbano de la ciudad, cuyas características principales son las siguientes:

- Se establece, en forma definitiva, la dirección hacia la cual crecerá la zona residencial de la ciudad de Santo Domingo.

- Se transforma la zona su-urbana, marcando el límite de dicha zona la ubicación de la "Estancia Ramfis".

- Se establece el patrón de parcelación de la zona, estando los solares de mayor tamaño en el área inmediata de la "Estancia Ramfis" y decreciendo el tamaño de los mismos, según se acercaban a la ciudad.

- Se invierte en el sentido económico de los precios de los terrenos. Los terrenos más cerca de la ciudad valen menos que los del entorno inmediato a la " Estancia Ramfis", residencia del presidente.

- Todas las premisas enunciadas anteriormente tienen como factor de generación el hecho social-político. El gobernante de ese momento reunía el control absoluto del poder. Este hecho desde el punto vista urbano no tiene precedentes urbanísticos en la historia del desarrollo de la ciudad de Santo Domingo.

Podemos ver hoy la vieja residencia convertida en la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores; el pavimento frente a ésta, de hormigón armado, evidencia la importancia que tenía enunciar la diferencia urbana. Asimismo podemos ver algunos vestigios de las diferentes residencias y el tamaño de las mismas, como ejemplo podemos citar la residencia del señor Francisco Martínez (actual Embajada de España), la residencia de Paino Pichardo, la residencia del general Federico Fiallo., etc.

Los mudos muros testigos de una época, ya son factores olvidados para muchos dominicanos que olvida las razones, ya que en un determinado momento de nuestra historia, la ciudad creció hacia la vivienda de un gobernante, evidenciado que el interés particular, estaba por arriba del valor colectivo, lección de vida, expresada a través de la arquitectura.