Un busto falso, una firma borrada, un robo público

¿En cuál casa se encuentra el original de Joaquín Priego?

El falso busto, en El Conde, junto al Palacio Consistorial.
Santo Domingo. No hay secreto que dure eternamente. El tiempo, quizás convertido en uña de Joaquín Priego, desde el más allá, se ha encargado de escarbar y escarbar, hasta dejar al descubierto el yeso del cual está hecho el falso Bartolomé Colón que alguien tuvo la ocurrencia de colocar en El Conde, junto al viejo Edificio Consistorial, frente al parque que lleva el nombre del Almirante.

Y es que el original, realizado por el escultor dominicano Joaquín Priego (1918 -2004) fue fundido en bronce en el año 1964 y colocado el día 9 de octubre de ese mismo año frente al jardín del Ayuntamiento de Santo Domingo, en el Centro de los Héroes, a petición del entonces vicepresidente en funciones del cabildo.

De hecho, allí permaneció durante 41 años el busto esculpido de don Bartolomé Colón, fundador de la ciudad, hasta que a alguien se le ocurrió la idea de trasladarlo al sitio en que se encuentra actualmente.

El traslado, o más bien, falso traslado, ocurrió en algún momento, en la Sindicatura del período 1998-2002, cuando el síndico de la ciudad era el merenguero Johnny Ventura.

El popular caricaturista dominicano Harold Priego, autor de "Boque´chivo", es hijo del fenecido escultor Joaquín Priego. Fue él quien descubrió, hace pocos días, al pasar junto a la copia fraudulenta, que no se trataba del original, gracias a la nariz descascarada y uno de los pómulos de la figura. A la vez que descubrió, en su estupor, que no solamente era una falsificación, sino que hasta la firma le habían escamoteado al autor del original.

"Se trata de una técnica muy complicada; el vaciado en bronce es muy antiguo, se hace a mano y es muy peligroso, pero mi papá era un experto en ello. Recuerdo muy bien cuando trabajó en esa obra", afirma.

Algo penoso

Según el reconocido caricaturista, puede ser que el entonces síndico Johnny Ventura hubiese delegado responsabilidades en la limpieza de parques y de estatuas en personas sin escrúpulos, quienes al trasladar el busto desde la Feria hasta El Conde realizaran el robo y desaparecieran el original. Pero algo así tuvo que ser pensado con antelación y realizado con tiempo suficiente, como para cometer el delito. "Hubo ahí un elemento mezquino y de baja calaña de alguien que vendió o desapareció el busto de bronce y colocó el de yeso", expresa.

El lugar donde reposa ahora el fraudulento busto, le parece magnífico a Priego, sólo que debería averiguarse dónde está el original realizado por su padre, quien falleció hace 8 meses.

A las autoridades pide que pongan atención a este asunto, que hechos como este no se sigan repitiendo, "porque de ser así nuestro país se quedará arropado de copias mal hechas y el bronce con el cual son hechas las originales va a ser fundido por unos cuantos pesos".

Datos biográficos de Joaquín Priego Alfonso

Joaquín Priego Alfonso nació en Santiago de los Caballeros, el 24 de abril de 1918 y falleció en Santo Domingo, el 4 de abril del 2004. Apegado casi obsesivamente a la fundición y al cincel, amó el barro para moldear. Pero prefirió trabajar el bronce y el granito de alabastro, y hacer surgir personajes con los que fue llenando la geografía del país. Algunos, tal vez muchos, quizás no eran personajes de su agrado, pero su profesionalismo llevó a que el cincel del maestro Priego les hiciera justicia, como el propio Rafael Leónidas Trujillo.

Uno de los temas preferidos del maestro fue el de la cultura taína y esculpir la figura de Duarte. De hecho, muchos de los bustos de Juan Pablo Duarte existentes en el país se debieron a su talento creador.

Fue director del Palacio de Bellas Artes, del Centro Nacional de Artesanía y escribió varias obras sobre las batallas de marzo del 1844, sobre los héroes de la Restauración, lo cual demuestra su pasión por la historia de la nación dominicana. Fue miembro del Instituto Duartiano, del Club de Leones de Arroyo Hondo y de los Amantes de la Luz, de Santiago.

Obras suyas se encuentran en Ecuador, un Enriquillo que está en la Plaza Indoamericana de ese país, así como otras obras en Puerto Rico y en Nueva York.

Aún no le ha sido reconocido en todo su alcance la valiosísima tarea de elaborar moldes al calco de un extenso catálogo de piezas cuyos originales no están disponibles al público o han dejado de existir. A su talento se debe igualmente el monumento a los presidentes en Santiago.