Un centro del comercio en pleno corazón del Caribe

El ingeniero Michell Vargas y al fondo el patio de contenedores.
En una operación que ya ha sido probada en Bahamas, Panamá y Jamaica, por citar sólo algunos del mismo tipo, la construcción y puesta en marcha del Megapuerto de Caucedo ha supuesto una inversión de US$ 290 millones y un cronograma de obras que acaba de concluir su primera etapa en una extensión de 500,000 m2.

La terminación de esta fase, que pone a plena capacidad las labores portuarias al permitir manejar medio millón de contenedores anuales, ha tomado poco más de 2 años. El 22 de febrero de 2002 se dio el picazo inicial y el pasado 14 de abril se inauguró. En su edificación participaron 1,000 personas entre obreros y empleados de otras nacionalidades.

Esta gigantesca infraestructura, que abarcará en su totalidad 800,000 m2 de extensión, fue precedida por estudios ambientales y monitoreo de las aguas valorados en cerca de US$ 1 millón, según el ingeniero Michell Vargas de la Empresa Supervisora Mouchel. Turbidez del agua, concentración de sólidos, nivel de ruido, observación de los bancos coralinos y otras especies de la flora y la fauna, así como los aspectos geológicos eran los objetivos fundamentales de las consultorías.

Uno de los resultados arrojados por estas investigaciones recomendaba que el material dragado, en aras de aumentar la profundidad hasta 14 o 15 metros, no debería ser vertido mar afuera para no afectar la vocación de balneario de las costas cercanas ni a los ecosistemas circundantes. Siguiendo esta recomendación lo dragado (84,000 camiones de 25 toneladas de roca, piedra y arena) fue bombeado a la costa de Caucedo y usado como relleno en otras áreas del proyecto.

El tramo de litoral escogido para su localización facilitaba el acceso de barcos de gran calado pero no aislaba sus operaciones del embate de las olas.

[b]Rompeolas de acrópodes[/b]

Desde una superficie marina, cuya profundidad variaba de 3 a 20 metros fue levantada una estructura de 950 m de largo, cuya función es proteger el muelle.

Su edificación implicó el traslado de 16,000 camiones de piedra de alta resistencia desde Hato Mayor y del Parque Industrial Duarte. Estas rocas constituyen, junto al cuerpo, el núcleo que sostiene el rompeolas. La finalidad de las rocas es filtrar el agua y amortiguar el impacto de la ola. Impacto que también se minimiza a través de unos bloques especiales de hormigón llamados acrópodes que fueron prefabricados in situ. Superpuestos entre si, los 5,688 bloques de 4, 9 y 16 m3, adosados al rompeolas por grúas con sistemas GPS, constituyen la primera barrera que amortigua la energía de la ola. Con un ancho de 30 metros, el rompeolas está supuesto a convertirse en el futuro en otro muelle, pero de atraque de cruceros y barcos de menor calado.

[b]Muelle[/b]

Considerada la estructura operativa y el fin de la cuantiosa intervención posee una extensión de 600 metros y cuenta con 5 grúas de 96 metros de altura, sobre rieles, transportadas tal como se ven en dos barcos desde China y cada una puede levantar 65 toneladas de carga. En el futuro el muelle se prolongará a lo largo de todo el frente marítimo del proyecto o sea alcanzará los 1200 metros.

Todo esto se sostiene gracias a una estructura que reposa sobre 400 pilotes taladrados en la roca a 10 metros de profundidad y reforzados con un canasto de varilla y hormigón.

En su patio (1,200 m de longitud) se pueden depositar 9,500 contenedores con la ayuda de grúas de pórtico. La superficie de esta área ha sido revestida con cerca de 5 millones de adoquines fabricados por Tavares Industrial.

[b]Operaciones[/b]

El concepto de zona franca se aplicará en almacenes de consolidación, embalaje y distribución de mercancías. Dichos almacenes se habilitarán en una próxima etapa y convertirán a este Megapuerto en un importante centro de redistribución no sólo para Latinoamérica sino para el resto del mundo. La ventaja estriba en que existen barcos de gran calado que no pueden atravesar el Canal de Panamá o no pueden atracar en puertos de poca profundidad. Acá en Caucedo se reempacaría su carga en barcos más pequeños para los diferentes destinos y se daría la posibilidad de un intercambio comercial en su mismo centro de operaciones. Y con el valor añadido de haber sido diseñado bajo los estándares de los programas de seguridad establecidos luego del 11 de septiembre de 2001