Una lengua que no cambia es un círculo cuadrado

Orlando Alba presentó "Cómo hablan los dominicanos" en el Centro León de Santiago

El autor firma ejemplares al público asistente
SANTIAGO. Orlando Alba apenas se vale de adjetivos y palabras rebuscadas para decir lo que piensa. Habla claro, como los hombres más sencillos de su región. Aunque vive en Utah, no desperdicia un día de su vida en estudiar cómo hablan sus compatriotas. "La nostalgia y la lejanía me han hecho más dominicano", dijo en el auditorio del Centro León, durante la presentación del más reciente volumen de la Colección Centenario del Grupo León Jimenes.

Humberto López Morales, secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española, quien lo acompañó en la presentación y es el autor del prólogo del libro, advirtió que el libro de Alba es una obra singular y valiosísima, por sus aportes y porque la "multiplicidad de ejemplos son sacados de la lengua viva del país".

Alba recordó a un político que en su campaña prometió profesores colombianos, costarricenses y españoles para que enseñaran a hablar a los dominicanos. "Esa es una de las pruebas más terribles de nuestra inseguridad lingüística –afirmó Alba–. Muchos creen que si se esfuerzan en pronunciar las zetas o las eses empiezan a ser cultos, cuando en realidad están dejando de ser dominicanos".

Para concluir, el autor de "Cómo hablan los dominicanos" dejó una última recomendación en manos de los maestros presentes: "Enseñen el español que hablamos –recalcó–, no sientan temor ante las nuevas expresiones populares que surgen. Una lengua que no cambia es un círculo cuadrado".