Frontera de Texas recibe migrantes de más de 60 países mientras traficantes usan drones para vigilar a agentes

Autoridades de la Patrulla Fronteriza alertan sobre nuevas tácticas del tráfico de personas en el Valle del Río Grande

Agentes de Operaciones Aéreas y Marítimas patrullando en El Río Grande, en McAllen, Texas. (Diario Libre/ José Zapata)

McAllen, Texas, Estados Unidos. La frontera sur de Estados Unidos en el sector del Valle del Río Grande se ha convertido en una ruta utilizada por migrantes de más de 60 países, según datos ofrecidos por la Patrulla Fronteriza durante un recorrido con periodistas internacionales que participan en el Programa de Cobertura de Inmigración en Estados Unidos, organizado por InquireFirst y el Departamento de Estado estadounidense.

El vocero público de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en ese sector, Rod Kise, explicó que aunque históricamente la mayoría de los migrantes que cruzaban la frontera provenían de Centroamérica, en los últimos años el fenómeno migratorio se ha globalizado.

"Hace unos años cerca del 80 % o 85 % de las personas detenidas eran de Honduras, El Salvador y Guatemala, pero ahora vemos personas provenientes de muchas partes del mundo", indicó.

El funcionario precisó que en el último año las autoridades han detectado migrantes procedentes de América Latina, Asia (sobre todo los chinos), Europa del Este, incluyendo ciudadanos de Bangladesh, Ucrania, Rusia, Nicaragua y otros países, lo que refleja la diversidad de nacionalidades que intentan ingresar por esta región fronteriza.

Aumento del tráfico de personas y uso de tecnología

Kise señaló que el Valle del Río Grande abarca más de 118 millas de frontera terrestre y cerca de 277 millas siguiendo el curso del río Bravo, una zona caracterizada por curvas, vegetación y áreas aisladas que son aprovechadas por redes de tráfico de personas para mover grupos de migrantes.

Las autoridades también han identificado un aumento en el uso de tecnología por parte de los traficantes, especialmente drones utilizados para monitorear las operaciones de vigilancia de la Patrulla Fronteriza.

  • "Los grupos criminales utilizan drones para observar lo que están haciendo los agentes, para saber cuándo moverse y por dónde hacerlo", explicó Kise.

Según datos manejados por la agencia, solo el año pasado los traficantes utilizaron drones más de 40,000 veces, de las cuales alrededor de 30,000 se registraron en el área del río Grande.

El funcionario indicó que estas aeronaves no tripuladas no suelen transportar drogas ni armas, sino que son utilizadas principalmente para vigilar los movimientos de los agentes y facilitar los cruces ilegales.

Medidas de vigilancia y advertencias a migrantes

Ante esta situación, la Patrulla Fronteriza también ha incrementado el uso de drones, sensores y sistemas de vigilancia térmica, con el objetivo de detectar personas ocultas en zonas boscosas o áreas cercanas al río.

Kise advirtió que las organizaciones de tráfico de personas continúan adaptando sus métodos para evadir los controles migratorios y reiteró que quienes intentan ingresar de manera irregular al país pueden enfrentar prohibiciones de entrada a Estados Unidos por al menos cinco años, sanción que puede extenderse hasta diez años o incluso de por vida en casos de reincidencia.

El portavoz reiteró el llamado a los migrantes a no confiar en las promesas de los traficantes.

"No crean lo que dicen los coyotes. Solo quieren el dinero y muchas veces abandonan a las personas en el camino si no pueden seguir avanzando", afirmó.

Es periodista, egresado de la Universidad Dominicana O&M. Ha ejercido el periodismo desde el 2005, residiendo en Santiago. Le gusta servir a los mejores intereses de la sociedad desde su profesión.