Murió en UCI atendido por un médico remoto; familia demanda al hospital en Connecticut

La familia de Hylton sostiene que no recibió atención adecuada y que hubo fallas en la comunicación durante su tratamiento en la UCI

Conor James Hylton falleció el 15 de agosto de 2024 en el campus Milford de Bridgeport Hospital. (Fuente externa)

Un estudiante de odontología de 26 años murió tras permanecer varias horas en una unidad de cuidados intensivos (UCI) donde, según una demanda por negligencia médica, nunca fue evaluado presencialmente por un médico especialista y las decisiones clínicas fueron dirigidas por un intensivista conectado mediante un sistema de telemedicina.

El caso involucra a Conor James Hylton, quien falleció el 15 de agosto de 2024 en el campus Milford de Bridgeport Hospital, perteneciente a Yale New Haven Health, en Connecticut.

La demanda fue presentada por su padre, William Hylton, y ha reavivado el debate sobre el uso de las llamadas "tele-ICU", unidades de cuidados intensivos asistidas de forma remota.

De acuerdo con la querella, Hylton ingresó al hospital el 14 de agosto de 2024 con fuertes dolores abdominales y varios días de vómitos. Fue diagnosticado con pancreatitis, deshidratación, acidosis metabólica y síndrome de abstinencia alcohólica. Debido al deterioro de su estado fue trasladado a la UCI durante la madrugada.

Acusaciones de la familia

  • La demanda sostiene que durante las aproximadamente cuatro horas que permaneció en cuidados intensivos:
  • Ningún médico intensivista lo examinó físicamente.
  • Su atención fue supervisada por un especialista ubicado a unos 20 kilómetros de distancia mediante videoconferencia.
  • Hubo retrasos en procedimientos críticos, incluida la intubación.
  • Existieron fallas de comunicación entre los profesionales responsables de su atención.
  • Sus padres no fueron informados oportunamente del deterioro de su condición ni de que estaba siendo tratado en una UCI sin un intensivista presencial.

Según la demanda, alrededor de las 4:30 de la madrugada Hylton sufrió un episodio con convulsiones, vómitos y un descenso de la frecuencia cardíaca. Aunque fue intubado y se iniciaron maniobras de reanimación, murió poco después.

La familia también alega que la declaración oficial de su fallecimiento fue realizada por un proveedor conectado mediante videoconferencia y no por un médico presente en la habitación.

Yale New Haven Health confirmó que conoce la existencia de la demanda, pero indicó que no comentará los detalles debido a que el litigio continúa en los tribunales.

En un comunicado citado por diversos medios estadounidenses, el sistema hospitalario afirmó que está "comprometido a brindar la atención más segura y de mayor calidad posible".

Debate sobre telemedicina

Las tele-ICU son unidades de cuidados intensivos que utilizan videoconferencias, monitoreo remoto y acceso electrónico a los expedientes médicos para que intensivistas ubicados en un centro de control supervisen pacientes hospitalizados en otros centros.

Este modelo se ha expandido en Estados Unidos para enfrentar la escasez de especialistas, especialmente durante turnos nocturnos y en hospitales con menos recursos. Sin embargo, el caso de Hylton ha generado cuestionamientos sobre sus límites cuando no existe un médico intensivista físicamente disponible para atender emergencias.

Un caso aún sin resolución

Es importante señalar que todas las acusaciones sobre negligencia forman parte de una demanda civil y no han sido probadas ante un tribunal.

La familia solicita una indemnización por daños económicos y emocionales y sostiene que, de haber sabido que el hospital no contaba con un intensivista presencial durante la noche, habría solicitado el traslado de Conor a otro centro con cobertura médica permanente.

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