Un año después, la Guardia Nacional que desplegó Trump sigue patrullando Washington
A pesar de la disminución de delitos violentos, el coste del despliegue de la Guardia Nacional es objeto de críticas por su elevado gasto
La Guardia Nacional, una fuerza militar de reserva, cumple este 13 de agosto un año desplegada en las calles de Washington D.C. como parte del plan que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció para "combatir la delincuencia" en la ciudad.
Pese a que Trump firmó la orden ejecutiva por una "emergencia de seguridad pública", apelando a una supuestamente elevada tasa de homicidios en la capital estadounidense, los datos de la Policía Metropolitana de D.C. y del gobierno local en agosto de 2025 reflejaban que los delitos violentos habían disminuido un 26 % respecto al mismo periodo de 2024.
Aunque el presidente desplegó a los agentes también en otras ciudades, como Los Ángeles, Chicago o Portland, aquellos operativos fueron desmantelados y, a día de hoy, el de Washington es el único que se mantiene de forma permanente.
Además, y según ha confirmado el Pentágono, la Guardia Nacional continuará patrullando la ciudad hasta el 20 de enero de 2029 “o hasta que el presidente la dé por terminada”.
Reacción de la ciudadanía
La medida contó con el rechazo de parte de la ciudadanía, que se manifestó en contra en varias ocasiones (las protestas más masivas se produjeron en septiembre de 2025), pero también ha recibido el apoyo de residentes y comerciantes que valoran la seguridad que transmite la presencia de los agentes.
El Partido Demócrata cuestionó la decisión de Trump al considerar que el despliegue supone un uso abusivo del poder federal y una militarización innecesaria de la capital.
Otras organizaciones, como el Centro Brennan por la Justicia, cuestionan la legalidad de la medida, ya que defienden que "la toma de control federal de la policía de Washington" solo debería aplicarse "para casos muy específicos y por periodos cortos, no para una 'ocupación' prolongada de años".
Datos de violencia en Washington
- El director asociado de Seguridad Pública del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP, por sus siglas en inglés), Chandler Hall, aseguró en declaraciones a EFE que "la Administración ha intentado llevarse el crédito por el descenso en las tasas de delitos violentos, pero la realidad es que estas disminuciones históricas ya se estaban produciendo en 2023 y 2024, mucho antes de la llegada de las tropas federales".
Hall, que ha dirigido una investigación sobre los datos de violencia tras el despliegue de la Guardia Nacional, afirma que "no han tenido un efecto cuantificable en la reducción de los delitos violentos".
El experto explica que "en 2024, los delitos violentos en Washington D. C. ya se encontraban en su nivel más bajo de los últimos 30 años y la tasa de homicidios en 2025 fue más baja que en ciudades como St. Louis y Baltimore, donde no se ha desplegado la Guardia Nacional".
Insistió en que "no existe evidencia concluyente de que estos despliegues hayan reducido los homicidios, los delitos violentos o la violencia armada más allá de la tendencia a la baja que ya existía antes".
Para Hall, no se trata solo de que no haya una situación de emergencia de seguridad avalada por las estadísticas, sino que ni siquiera hay una percepción ciudadana de riesgo, "en consonancia con la histórica disminución de los delitos violentos, el número de estadounidenses en todo el país que perciben la delincuencia como un problema grave ha disminuido por segundo año consecutivo".
Coste del despliegue
Hall es crítico con los "costes elevadísimos" de la medida y asegura que "el dinero de los contribuyentes se aprovecharía mejor invirtiéndolo en programas de intervención contra la violencia".
El operativo costará 1,400 millones de dólares desde ahora hasta el final de la administración Trump, según información proporcionada al Congreso por el Departamento de Defensa, que ha calculado una media de 2,500 agentes de la Guardia Nacional en Washington hasta enero de 2029.
Mientras continúa el debate político y social sobre la pertinencia del despliegue, los agentes de la Guardia Nacional siguen en Washington y su presencia se ha convertido en una imagen cotidiana: es habitual verlos caminando por las principales calles o apostados en estaciones de metro de la ciudad.