Abogado de Lindsay Clancy pide evitar un segundo juicio por la muerte de sus hijos
El abogado de Lindsay Clancy argumenta que no hay pruebas suficientes para un nuevo juicio, tras la anulación del primero
El abogado de Lindsay Clancy pidió este jueves a un juez que absuelva a la exenfermera de maternidad y evite un segundo juicio por la muerte de sus tres hijos, al argumentar que los fiscales no presentaron pruebas suficientes para demostrar su responsabilidad penal.
De acuerdo con la agencia AP, la solicitud se produce días después de que el juez William Sullivan declarara nulo el primer juicio contra Clancy, luego de que el jurado no lograra alcanzar un veredicto unánime.
Once de los 12 miembros del jurado estaban dispuestos a declarar a Clancy no responsable penalmente por razón de demencia, pero la falta de unanimidad impidió que se alcanzara un veredicto.
El abogado Kevin Reddington presentó una moción ante el mismo juez para solicitar la absolución de Clancy, de 36 años, lo que impediría que la fiscalía pueda someterla nuevamente a juicio por los asesinatos.
Los fiscales todavía no han anunciado si buscarán un nuevo juicio. El fiscal de distrito del condado de Plymouth, Timothy Cruz, no respondió el jueves a una solicitud de comentarios.
Debate sobre su estado mental
Ninguna de las partes cuestionó durante el juicio que Clancy estranguló a sus tres hijos: Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses, en la vivienda familiar, antes de intentar quitarse la vida, informó AP.
La defensa sostuvo que Clancy sufría de psicosis posparto, una condición mental poco frecuente, y que no era responsable penalmente de sus actos. La fiscalía, en cambio, argumentó que sabía lo que estaba haciendo cuando mató a sus hijos.
La ley de Massachusetts establece que los fiscales deben demostrar que una persona acusada no padecía una enfermedad o defecto mental o que, pese a padecerlo, tenía capacidad sustancial para comprender que sus actos eran ilícitos o para ajustar su conducta a la ley.
Según AP, en la moción presentada este jueves, Reddington sostuvo que la fiscalía no logró demostrar ninguno de esos elementos y pidió que el juez analice su solicitud durante una audiencia programada para el 29 de septiembre.
El abogado señaló que ninguno de los expertos psiquiátricos que testificaron durante el juicio, incluidos los presentados por la fiscalía, cuestionó que Clancy padeciera una enfermedad mental.
“El testimonio se centra en qué enfermedad tenía, no en si la tenía o no”, escribió Reddington en la presentación judicial.
Fiscalía cuestionó su comportamiento
Los fiscales presentaron durante el juicio las actividades que Clancy realizó en las semanas y horas previas a los asesinatos como evidencia de que comprendía sus acciones.
Entre ellas mencionaron que condujo, organizó la fiesta de cumpleaños de uno de sus hijos y llevó a su hija a una cita médica.
Reddington respondió que la capacidad de realizar actividades cotidianas no demuestra, por sí sola, responsabilidad penal.
“La competencia en tareas rutinarias durante una crisis que, según coincidieron todos los testigos, fue grave, no constituye prueba de responsabilidad penal más allá de toda duda razonable”, argumentó.
El juicio estuvo marcado por testimonios y evidencias que provocaron fuertes reacciones emocionales en la sala. El padre de los niños realizó la llamada al 911 después de encontrarlos y durante el proceso se presentaron detalles sobre sus muertes.
Clancy lloró en varias ocasiones durante las audiencias. En uno de los momentos más difíciles del juicio, el juez ordenó un breve receso mientras ella sollozaba durante la presentación de fotografías de las autopsias.
Clancy quedó paralizada de la cintura para abajo después de saltar desde el segundo piso de la vivienda en un intento de suicidio. Actualmente permanece en un hospital psiquiátrico mientras se define el futuro del proceso judicial.