Unos 20 pacientes han recibido recetas para muerte asistida en NY tras el primer mes de su implementación
Legisladores piden al Departamento de Salud que publique datos sobre el uso de la ley de asistencia médica para morir
Alrededor de 20 pacientes con enfermedades terminales habrían recibido recetas de medicamentos para poner fin a sus vidas durante el primer mes de vigencia de la ley de asistencia médica para morir de Nueva York, según una estimación de un experto en bioética de la Universidad de Columbia.
David Hoffman, profesor asistente de práctica profesional en bioética de Columbia, calculó que hasta ahora se han emitido unas 20 recetas desde que el programa Medical Aid in Dying (MAiD) entró en vigor el pasado 5 de agosto.
La estimación se basa en conversaciones que Hoffman ha mantenido con médicos, hospitales y organizaciones vinculadas con la implementación de la ley, entre ellas la Completed Life Initiative.
Sin embargo, la cifra no significa necesariamente que 20 personas hayan muerto utilizando el programa. Hoffman explicó que los médicos informan al Departamento de Salud del estado cuando prescriben los medicamentos, pero no están obligados a reportar si el paciente finalmente los ingirió.
“Los datos del estado estarán disponibles de manera progresiva. Será un análisis posterior a los hechos”, explicó Hoffman.
Legisladores piden conocer los datos
La falta de cifras oficiales ha generado cuestionamientos entre legisladores que se opusieron a la denominada Ley de Asistencia Médica para Morir y que reclaman al Departamento de Salud publicar información sobre el uso del programa.
El asambleísta republicano Andrew Molitor sostuvo que los neoyorquinos deberían conocer, como mínimo, cuántas personas han solicitado y utilizado el procedimiento, así como información sobre sus condiciones médicas y situación socioeconómica.
“No es una buena política que Nueva York mantenga al público en la oscuridad sobre cuántas personas han solicitado y utilizado la asistencia para morir”, dijo Molitor al medio The New York Sun.
El senador estatal republicano George Borrello, quien también votó en contra de la legislación, cuestionó que los residentes tengan que esperar hasta el primer informe anual para conocer cuántas recetas han sido emitidas y cómo se está utilizando la ley.
¿Quiénes pueden acceder al programa?
Nueva York se convirtió en el estado número 14 de Estados Unidos en legalizar la asistencia médica para morir después de que el gobernador Kathy Hochul promulgara la legislación en febrero.
La ley establece que pueden solicitarla personas de 18 años o más, residentes de Nueva York, a quienes se les haya diagnosticado una enfermedad terminal con una expectativa de vida de seis meses o menos.
El paciente debe tener capacidad física y mental para administrarse por sí mismo el medicamento. Además, dos médicos deben confirmar que cumple con los requisitos.
El proceso también contempla una evaluación psiquiátrica para determinar la capacidad de la persona para tomar la decisión y exige que el paciente grabe un mensaje de audio o video en el que formule verbalmente su solicitud.
Una vez obtenida la receta, existe un período de espera de cinco días antes de que el medicamento pueda ser dispensado.
La ley establece además que el comisionado de Salud debe presentar anualmente ante la Legislatura estatal un informe con datos sobre el funcionamiento y utilización del programa.
Nueva York todavía no publica las cifras
El Departamento de Salud no ha divulgado hasta ahora una cifra oficial sobre cuántas personas han utilizado el programa.
Un portavoz de la agencia indicó que el estado publicará un informe anual con los datos correspondientes, tal como establece la legislación.
El comisionado de Salud, James McDonald, señaló que las decisiones relacionadas con la atención al final de la vida son personales y deben tomarse en consulta con los médicos, familiares y seres queridos.
McDonald afirmó además que el Departamento de Salud ha trabajado en la creación de normas y orientaciones destinadas a garantizar que el programa se aplique con las protecciones necesarias.
Mientras tanto, Hoffman advirtió que el número de recetas emitidas no permite determinar cuántos pacientes finalmente utilizaron los medicamentos. Algunos podrían haber decidido no hacerlo después de obtenerlos.
La legislación fue aprobada por la Asamblea estatal con una votación de 81-67 en abril y posteriormente por el Senado estatal, que la aprobó 35-27 en junio.