Descenso sin alarma

Se han llevado a cabo trabajos de ampliación de los sembrados de café, a la vez que variedades más resistentes a las plagas han sido introducidas

Años atrás, cuando la economía dominicana dependía de las exportaciones de azúcar, café, cacao y tabaco, la situación hubiera sido noticia de primera plana. Un indicio de la diversificación de nuestras fuentes de divisas es que no ha sido así. Los precios del café en el mercado internacional han descendido bruscamente durante más de dos años, sin que haya cundido el pánico entre las autoridades que vigilan el comportamiento de nuestro sector externo. La caída del precio, cercana al 40%, es lo suficientemente grande como para disparar las alarmas, pero no la hemos considerado como una amenaza seria al crecimiento económico o a la estabilidad de la tasa de cambio.

En Colombia se habla de una crisis humanitaria consecuencia del descenso, y en ciertas áreas del país los precios de venta, especialmente en el mercado interno, no cubren los costos de producción. Se calcula en 540,000 el número de familias cuyo sustento está vinculado al café. El gobierno ha asignado fondos de emergencia para ayudar a los caficultores, pero a pesar de esos aportes se registra un traslado potencialmente pernicioso hacia otros cultivos en varias zonas. Los sustitutos pueden ser frutas cítricas, aguacates o actividades turísticas, pero también lo han sido cultivos ilegales cuya producción va a parar a las redes delictivas. Se estima que el área cultivada de café en Colombia es hoy un 10% menor que hace cinco años.

Hay perspectivas más favorables, algunas un tanto remotas, como la posibilidad de que los chinos empiecen a tomar café en lugar de té, y otras más cercanas, como mal tiempo en Brasil y la apreciación de la moneda de ese país.

En la República Dominicana se han venido llevando a cabo trabajos de ampliación de los sembrados de café, a la vez que variedades más resistentes a las plagas han sido introducidas. No es previsible, sin embargo, que la participación relativa del café en nuestra balanza comercial alcance niveles similares a los de antaño.

Temas

+ Leídas