Así será la oficina del futuro

  • Este podría ser un buen momento para repensar los cubículos y cómo recobrar la magia de las oficinas
$!Así será la oficina del futuro
La gran mayoría de las organizaciones creen que la presencia física de los trabajadores es crítica con cierta frecuencia.

Hay pocas dudas de que el 2020 fue un año muy similar a una montaña rusa en más de un sentido. En el ámbito laboral, de un día para otro, millones de puestos de oficina quedaron vacíos durante meses.

Aunque trabajar desde casa es un desafío, en una encuesta reciente de McKinsey & Company en Estados Unidos, 72% de los encuestados afirmaron que les encanta. A medida que pasa el tiempo y se instala una “nueva normalidad”, muchos se preguntan si la oficina típica a la que miles de personas se habían acostumbrado podría convertirse en una cosa del pasado. Al mismo tiempo, los alquileres se pagaron en aproximadamente el 95% de los niveles normales durante el año, y los casos de morosidad de más de 30 días se situaron consistentemente por debajo del 3%.

El experimento inesperado en trabajo remoto superó las expectativas gracias a la adopción masiva de las nuevas tecnologías. Reseteó las expectativas para el futuro porque abrió nuevas posibilidades para la flexibilidad que los empleados pueden tener para elegir cómo y dónde trabajar. De hecho, de acuerdo con el reporte “What employees are saying about the future of remote work”, más de la mitad de los empleados afirman que les gustaría que sus organizaciones adoptaran modelos más flexibles. Sin embargo, el trabajo remoto no ha sido un éxito total, ya que los problemas de “burnout” y aislamiento son una realidad. Un estudio reciente de Harvard Business Review señala que el 56% de los trabajadores encuestados afirmaron que la demanda laboral había aumentado.

Así será la oficina del futuro
“Se espera más dedicación para hacer del lugar de trabajo un lugar emocionante pues la otra alternativa para la mayoría de los empleados -sus hogares- resultó ser mejor de lo imaginado”
Antonio Novas, socio de McKinsey & Company RD

Muchas empresas, al empezar a pensar a sus planes de futuro, están tratando de fusionar lo mejor de las formas antiguas de hacer negocios con lo mejor de lo que se aprendió durante la pandemia. La gran mayoría de las organizaciones creen que la presencia física de los trabajadores es crítica con cierta frecuencia. Lo más probable es que el futuro sea híbrido, pero las proporciones de tiempo de trabajo desde el hogar y en la oficina están lejos de estar establecidas. Esta reflexión ya está llevando a muchos arrendadores a enfocarse en los “momentos que importan”.

Lo primero será entender, gracias a la tecnología, patrones y tendencias de uso de la fuerza laboral para así poder brindar una experiencia que vaya más allá de cuatro paredes. Se espera también más dedicación para hacer del lugar de trabajo un lugar emocionante pues la otra alternativa para la mayoría de los empleados -sus hogares- resultó ser mejor de lo imaginado. Las personas necesitan una razón para levantarse, vestirse e ir al trabajo. Van a volver sólo si el espacio es seguro, cómodo, fácil de navegar, invita a la colaboración y ofrece un factor diferente. Los cubículos, por ejemplo, podrían ser repensados y reemplazados por espacios abiertos que promuevan la innovación y la creatividad.

La flexibilidad será clave. Los nuevos modelos de leasing de los últimos años fueron apenas un comienzo. A medida que las organizaciones experimenten con nuevos modelos y redescubran sus identidades corporativas después de la pandemia, buscarán espacio para expandirse, contraerse y evolucionar.

Desde el leasing hasta la experiencia del usuario, la forma en que las empresas operan en el día a día puede volverse híbrida con ayuda de la digitalización. Los propietarios y operadores verán oportunidades de adaptarse y adoptar nuevos modelos de operaciones, obtener ventajas de costos y fortalecer la eficiencia y la experiencia de sus colaboradores. El momento de experimentar es ahora, mientras las empresas poco a poco toman la decisión de regresar a las oficinas y se adaptan a la nueva normalidad.

Texto: Antonio Novas, socio de McKinsey & Company, Santo Domingo

20210606 https://www.diariolibre.com

+ Leídas