Ocho mitos que debes desterrar sobre la ansiedad y la depresión

  • La atención psicológica a patologías como la ansiedad y la depresión sigue estando estigmatizada, pese a que ahora hay que entender que está bien sentirnos mal y buscar ayuda
$!Ocho mitos que debes desterrar sobre la ansiedad y la depresión
Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud Mental.

Ante una situación de impacto, como ha sido la pandemia, era de esperar que los casos de enfermedades mentales aumentaran. Por un lado, está la incertidumbre de no saber qué pasará mañana, la cual ha dado paso a emociones como la ansiedad y la frustración, mientras que en el caso de a quienes les ha tocado perder su trabajo o a un ser querido, se agregan el dolor y la depresión.

Si bien a estas alturas muchos pensarían que hablar abiertamente de temas que involucren la salud mental han dejado de ser tabú, la realidad es que no es así. La atención psicológica a patologías como la ansiedad y la depresión sigue estando estigmatizada, a pesar de que ahora más que nunca nos hace falta entender que está bien sentirnos mal y buscar ayuda.

Es por eso que aprovechamos que hoy, al igual que cada 10 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, para desterrar ocho mitos sobre la depresión y la ansiedad, de la mano de la psicóloga clínica Angelina Sosa Lovera, con la intención de incentivar al diagnóstico y tratamiento temprano de estos males que afectan más de lo que imaginamos.

1. La ansiedad y la depresión son problemas de ahora, antes no existían

Ambas enfermedades, según la experta en conducta, son condiciones propias del ser humano, que están presentes sin importar el estatus social, la raza, religión o nacionalidad. Esto quiere decir que han existido desde la propia creación del hombre. La razón por la que creemos que en años anteriores no tenían tanta incidencia es porque antes no se hablaba de ellas como ahora.

2. La depresión es como la tristeza: se va sola, no necesita tratamiento

Todos podemos sentirnos tristes alguna vez, la tristeza es una emoción natural, como el amor, el enojo, la frustración o la alegría. Sin embargo, cuando ese sentimiento de tristeza impide que podamos realizar nuestras actividades cotidianas, como estudiar o trabajar, debemos estar alerta, porque podría tratarse de depresión. Y, como pasa con cualquier otra enfermedad mental, definitivamente requiere asistencia de un especialista, quien, dependiendo del nivel de la afección, indicará el tratamiento adecuado.

3. La medicación es más efectiva que la psicoterapia para tratar la ansiedad y la depresión

La psicoterapia es una herramienta efectiva para el tratamiento de ambas enfermedades. Existen psicoterapias cuyo éxito ha sido comprobado, como la Terapia Cognitivo Conductual y la Terapia Interpersonal. Otras técnicas como ejercicios de meditación, relajación, ejercicios de respiración, realizar actividades físicas y hacer yoga pueden tener efectos positivos en personas con síntomas de ansiedad leve. En casos más graves es cuando hay que recurrir a la medicación. Si el profesional considera que los medicamentos son la vía más factible, Sosa dice que no hay porqué tener miedo. “Esos medicamentos no son adictivos, lo podrá dejar en cualquier momento, y le ayudarán a sentirse mejor”, explica.

4. La ansiedad es sinónimo de miedo

“El miedo es un mecanismo de defensa del cerebro ante una situación que podría poner en peligro nuestra vida”. Así lo manifiesta la psicóloga. Según explica, esta sensación es tan normal como necesaria. Pero cuando el miedo es recurrente, y por alguna situación que no es real, entonces pasa a ser ansiedad. “Definimos la ansiedad como un miedo constante ante una situación irreal o con poca probabilidad de que ocurra, en ocasiones creada por nuestros pensamientos e ideas irracionales”, externa.

5. Tanto la depresión como la ansiedad son enfermedades genéticas

Estos males son multicausales, lo que quiere decir que no pueden ser atribuidos a causas únicas. Sin embargo, según Sosa, sí existe un factor biológico relacionado con su padecimiento: la disminución de la serotonina, una sustancia que segrega el cerebro y que nos hace sentir tristes y pesimistas. En ocasiones, ese déficit de serotonina se puede observar en varios miembros de una familia, aunque esto no quiere decir si alguien de la familia sufre de depresión y ansiedad, los demás también la desarrollarán. La experta en conducta humana aclara: “Como hemos dicho, son enfermedades multicausales, e inclusive la experiencia de vida será importante para la respuesta que tenga la persona hacia ellas”.

6. Quienes dicen tenerlas lo hacen para llamar la atención

Cuando una persona dice tener depresión o ansiedad, realmente está diciendo que necesita ayuda. Regularmente, externar que se tiene una enfermedad mental no es satisfactorio. Por eso es importante prestar atención a las personas que aseguran padecer alguna de ellas, acercándolos a la ayuda profesional, sin juzgarlos ni cuestionarlos.

7. Si de verdad las tienes, te darás cuenta

La mayoría de las personas con depresión o ansiedad reconocen que algo no anda bien en sus vidas, pero les cuesta identificar con exactitud qué tienen y buscar ayuda. Por esto Sosa dice que debemos estar alerta a los cambios de comportamiento de las personas que están a nuestro alrededor, y no burlarnos ni discriminar a nadie porque visite un psicólogo o psiquiatra. “A veces esas falsas creencias de las enfermedades mentales son las que impiden que busquemos ayuda y que mejoremos nuestra vida”, expresa.

8. No puedes tener depresión si te va bien en la vida

La depresión ocurre en las personas así sean exitosas, estén bien económicamente o tengan muchos amigos y familiares a su alrededor. Las enfermedades mentales ocurren en los seres humanos tal cual puede aparecer cualquier padecimiento físico. Nadie está exento de sufrirla.

Angelina Sosa Lovera es psicologa clinica y salubrista.
Angelina Sosa Lovera es psicologa clinica y salubrista. ( )
20201009 https://www.diariolibre.com

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