La opacidad en la compraventa de armas aumenta, mientras los conflictos se multiplican
Un informe revela que solo 46 de los 118 países que forman parte del TCA informaron en 2025 de forma completa sobre sus importaciones y exportaciones durante el año anterior

La transparencia en las transacciones internacionales de compraventa de armamento se reduce en un mundo marcado por el aumento de los conflictos y el retroceso del multilateralismo, sostiene un informe publicado este lunes por el observatorio independiente del Tratado de Comercio de Armas (TCA) que opera en Ginebra.
El informe anual, en el que se analiza el cumplimiento de ese tratado en vigor desde 2014 y por ahora ratificado por 118 países, revela que sólo un 40 % de los Estados partes (46) informaron en 2025 de forma completa sobre sus importaciones y exportaciones durante el año anterior, porcentaje incluso inferior al de 2024, del 44 %.
Entre los Estados parte que no lo hicieron figuran China, Brasil y Alemania, así como la mayor parte de países africanos que han ratificado el tratado, recuerda el análisis presentado por el Instituto de Naciones Unidas para la Investigación sobre el Desarme.
Además, sólo el 23 % de los Estados (26) entregaron informes con nivel de detalle suficiente para ser considerados "significativamente transparentes".
Los más transparentes
Perú es -según el informe- el Estado parte que entregó la información de forma más transparente y entre los países con ese nivel óptimo también sitúa a Canadá, Polonia, Sudáfrica, Japón, Nueva Zelanda o Uruguay.
Los Estados parte informaron en 2025 de la exportación de casi 477,000 unidades de armas convencionales principales, en su mayoría sistemas de artillería de gran calibre (68.5 %), misiles y lanzamisiles (24.3 %) o aeronaves de combate (6.4 %).
También se declaró la compraventa de 2.5 millones de armas pequeñas y ligeras.
La relativamente baja transparencia, alerta el observatorio del TCA, es "especialmente preocupante en un contexto de aumento de gasto militar, escalada en los conflictos y retroceso de la paz".
Sin informes precisos, exhaustivos y accesibles al público, "resulta cada vez más difícil evaluar el cumplimiento del TCA y garantizar la rendición de cuentas en el comercio mundial de armas", agrega el observatorio independiente.
Más cautela en las ventas
El informe subraya por otro lado que ante una situación mundial "extremadamente inestable y difícil", también han sido cada vez más los Estados, fuera y dentro del tratado, que han adoptado medidas encaminadas a detener o limitar las transferencias de material militar a partes beligerantes.
Cita en este caso los muchos casos de suspensiones, denegaciones o revocaciones de exportación de armas a Israel debido al conflicto en Gaza, o a Arabia Saudí por su intervención en Yemen.
El tratado, creado para regular el comercio internacional de armas convencionales con el fin de prevenir y erradicar la compraventa ilícita, obliga además a los Estados parte a evaluar el riesgo de que las armas exportadas puedan usarse para cometer violaciones del derecho internacional humanitario o de los derechos humanos.
Dos nuevos Estados, Ecuador y Vanuatu, se han adherido en 2025 y 2026 al tratado, que Estados Unidos ha firmado pero no ratificado, y del que no son ni siquiera signatarios Rusia, India, Irán, Marruecos o Venezuela, entre otros.
El observatorio recordó por otro lado que 81 Estados firmantes o parte del tratado también se han adherido a la declaración política que en 2022 pidió el fortalecimiento de la protección de la población civil contra las consecuencias humanitarias derivadas del uso de armas explosivas en zonas pobladas.
"Bombardeos aéreos en Gaza y Ucrania, ataques con artillería en Sudán y Birmania (Myanmar) y uso de cohetes y misiles en zonas densamente pobladas de Oriente Medio (...) siguen afectando de manera desproporcionada a la población civil", denunció al respecto.


EFE