La ADP vuelve a escurrir el bulto

Del informe con los resultados de la prueba a los estudiantes de sexto grado, lo que más preocupa es la reacción del sindicato de maestros, la Asociación Dominicana de Profesores, al afirmar que quien se “quemó” con el resultado fue el “sistema”, pretendiendo ignorar que el componente esencial del “sistema” es el maestro.

El proceso educativo es un proceso complejo con una solución bastante simple: donde hay un buen maestro los alumnos brillan. Así, podemos ver escuelas situadas en los lugares donde existen menos posibilidades de éxito, que logran convertirse en modelos. Del mismo modo, vemos escuelas con todas las condiciones que, sin embargo, fallan miserablemente en realizar la función para la que están llamadas.

Decía Espaillat que el maestro era el mueble principal de la escuela y esa pieza no está funcionando, porque no parece tener la capacidad de transmitir conocimientos cada vez más complejos en áreas como las matemáticas, las ciencias, entre otras cualidades básicas.

Los dominicanos tendremos que tener paciencia y esperar que la generación de maestros que ya están cansados, a los que les falta motivación, o simplemente no quieren o no pueden, se jubilen para dar paso a una nueva generación más motivada y con mayores capacidades.

En lo que eso ocurre sería sumamente estimulante que la ADP se convirtiera en socia del proceso y deje de ser un ente obstaculizador. Que no solo sepamos de la ADP cuando dejen de darle el “incentivo” a un maestro, sino cuando proponga soluciones educativas y oriente a sus miembros sobre el papel protagónico que tienen en el desarrollo dominicano.

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