Un jurado exonera de homicidio a un acusado que no llamó a emergencias ante una sobredosis
Tad Colby Johnson, un carpintero de 35 años con problemas de adicción a las drogas, solo fue declarado culpable de negligencia culposa, un delito con un castigo menor al que quería para él la Fiscalía

Un jurado popular de Florida salvó de una condena por homicidio a un hombre que no llamó al teléfono de emergencias cuando encontró en su casa a una amiga agonizando por una sobredosis y trató de "devolverla a la vida" poniéndole hielo.
Tad Colby Johnson, un carpintero de 35 años con problemas de adicción a las drogas, solo fue declarado culpable de negligencia culposa, un delito con un castigo menor al que quería para él la Fiscalía, que lo acusó de ser el responsable de la muerte de Lacey Eichner, según informaron este jueves medios locales.
Johnson, que a fines de este año recibirá su sentencia de la jueza Caroline Shepherd, de los tribunales federales en Wests Palm Beach, esta acusado además de abuso de un cadáver y de poseer un arma de fuego a pesar de tenerlo prohibido, indicó el medio digital Palm Beach Post.
Cuando encontró a su amiga muriendo en su casa de Palm Beach Gardens, Johnson estaba ebrio, según dijo en el juicio que concluyó este miércoles su abogado de oficio, que alegó que la muerte de Eichner fue un "trágico accidente".
La fiscalía dijo, por el contrario, que Tad Colby Johnson fue responsable de la muerte de Lacey Eichner porque no llamó al 911 y pidió al jurado que lo declarara culpable de homicidio y homicidio involuntario.
La muerte de Eichner ocurrió un día de enero de 2020 en el que pasó la noche en casa de su amigo porque se había peleado con su novio.
El padre de Eichner llamó a la policía al día siguiente para denunciar la desaparición de su hija y usando un geolocalizador hallaron el vehículo de la mujer y llegaron a la casa de Johnson.
Cuando abrió la puerta a los agentes les dijo "está en el dormitorio y está muerta", según se escuchó en el juicio.
Aunque no recurrió al teléfono de emergencia, Johnson sí llamó a un paramédico al que conocía, quien, según dijo, le aconsejó que le pusiera hielos a Eichner en la boca y otras partes del cuerpo para revivirla.
El carpintero llamó además a otros amigos en busca del antídoto Narcan antes de conducir a una tienda cercana para comprar más hielo, pero olvidó su billetera y regresó a casa con las manos vacías.
"Iba a llamar a la policía, pero se desmayó", dijo su abogada, segun The Palm Beach Post.

EFE