Colchones al sol y ropa tendida: reflejan lucha por volver a la normalidad en Villa María, Pantoja

Desde tempranas horas de la mañana, los comunitarios continuaban sacando agua de sus casas, intentando limpiar lo que dejó la inundación

En el sector Villa María, en Pantoja, las calles hablan solas. Muebles, colchones, sillas y electrodomésticos dañados ocupan aceras y parte de las vías, mientras las familias intentan rescatar lo poco que les quedó tras la inundación de la madrugada del miércoles.

El agua comenzó a subir alrededor de la 1:00 de la madrugada y no se detuvo. Muchos residentes en esa zona del municipio Los Alcarrizos salieron a alertar a sus vecinos, pero quienes no lograron reaccionar a tiempo se dieron cuenta cuando ya tenían sus casas inundadas.

En medio del susto, Brenda Vásquez, una de las afectadas cuenta que perdió su juego de habitación completo, la mesita y otros ajuares. También se le dañó la computadora, el pasaporte y documentos importantes.

“No me ahogué porque mi hermano vino a rescatarme rápido, sino la historia hubiera sido otra”, agrega, aún impactada, tras pasar la noche refugiada en la casa de una vecina. En su vivienda, la nevera, la estufa y el abanico también resultaron inservibles.

Brenda Vásquez, desde tempranas horas de la mañana, continuaba sacando agua de su casa, intentando limpiar lo que dejó la inundación.

Muebles, colchones y electrodomésticos dañados ocupan las calles de Villa María, en Pantoja, tras las inundaciones. Por (Diario Libre/ Dania Acevedo)
Isabel De la Rosa tiende al sol parte de la ropa que logró rescatar, mientras intenta secar un mueble frente a su vivienda tras la inundación en Villa María, Pantoja. Por (Diario Libre/ Dania Acevedo)
Un residente muestra algunas de las pertenencias que logró salvar, entre ellas el hámster de su hijo, luego de que el agua inundara su vivienda. Por (Diario Libre/ Dania Acevedo)
Un joven lava en plena calle un colchón afectado por las lluvias, en un intento por recuperar algo de lo perdido tras la inundación. Por (Diario Libre/ Dania Acevedo)
Colchones mojados son colocados en las calles de Villa María para secarse al sol, luego de resultar afectados por las inundaciones. Por (Diario Libre/ Dania Acevedo)

Otra residente, Ilvania Bautista, explica que todo ocurrió en cuestión de minutos. Se enteró porque su suegra la llamó de madrugada para advertirle. Al principio pensó que no pasaría a mayores, ya que tiene 17 años viviendo en el lugar y nunca se le había inundado su casa. Pero al salir, la realidad era otra: el agua ya impedía abrir puertas y varias familias estaban atrapadas, incluyendo hogares con niños.

Cuenta que comenzaron a llamarse entre vecinos y a ayudarse como pudieron. Uno movió su vehículo, otro facilitó transporte, y así, entre todos, lograron salir. Para las 2:00 de la madrugada ya estaban alertas, y media hora después, la calle encontraba completamente inundada.

En su caso, apenas pudo rescatar algunos documentos, aunque muchos también se mojaron. Los muebles se dañaron, las camas quedaron empapadas y la nevera estuvo a punto de voltearse. Junto a su hija hizo lo posible por sostenerla. 

“Yo nada más pude salvar los papeles, y no todos, porque hasta el papel de compra de la casa se me mojó. Algunos documentos. Los muebles se me mojaron, la nevera se me estaba virando, yo pude agarrarla. Me puse con mi hija, no dejemos que la nevera se nos vire. Las camas se nos mojaron todas”, afirma.

Indira perdió gran parte de sus pertenencias tras la inundación de la madrugada del miércoles.  Por (Diario Libre/Dania Acevedo)
Colchones húmedos y deteriorados permanecen en la calle por la inundación. Por (Diario Libre/ Diario Libre)
Una habitación refleja las pérdidas, con pocos objetos recuperados tras las inundaciones. Por (Diario Libre/ Dania Acevedo)

Otra afectada, Isabel De la Rosa, asegura que en su casa no quedó prácticamente nada. Tuvo que botar el comedor, los muebles y gran parte de sus pertenencias porque no se pudieron recuperar.

Explica que constantemente sacan fundas de basura con objetos dañados y que esta situación ya se ha repetido varias veces en la zona.

Casas marcadas por el nivel del agua

María, que vive en una vivienda humilde junto a cinco personas, relata que todo comenzó cuando su hija la despertó para avisarle que el agua estaba entrando. No les dio tiempo a reaccionar. 

  • En menos de dos horas, la casa ya estaba llena. Solo pudieron salir y alertar a otros vecinos para que también se protegieran.

“Uno no se esperaba eso. Lo único que pudimos hacer fue ir donde los vecinos para decirles: salgan, porque no saben lo que puede pasar”, expresó. 

Colchones mojados y ropa tendida reflejan los esfuerzos de las familias por recuperar algo tras el paso del agua. Por (Diario Libre/Dania Acevedo)
Las paredes de una vivienda conservan la marca del nivel que alcanzó el agua, evidenciando la magnitud de la inundación. Por (Diario Libre/ Dania Acevedo)

En su pequeña casa techada de zinc, las paredes permanecen con las marcas del nivel que alcanzó el agua recuerdan lo ocurrido. En su habitación, apenas conserva el espaldar de la cama entre lo poco que logró recuperar.

Las lluvias también causaron daños a vehículos. Es el caso de Manuel, quien estaba trabajando cuando todo ocurrió. Al regresar, encontró su casa afectada y su carro arrastrado por el agua. Ahora lo mantiene en la calle, con una goma levantada y las puertas abiertas, con la esperanza de que pueda secarse y volver a encender.

Es periodista en Diario Libre.