AI denuncia 466 ejecuciones extrajudiciales en guerra antidrogas bangladesí
Dacca, 4 nov (EFE).- Amnistía Internacional (AI) denunció este lunes una 'ola de ejecuciones extrajudiciales' en la campaña antidrogas de la primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, en la que murieron 466 personas durante 2018.
Las presuntas ejecuciones extrajudiciales en 2018 se triplicaron con respecto al año anterior, lo que convirtió 2018 en el peor año del país en décadas, aseguró la ONG en su informe 'Fuego cruzado': denuncias de ejecuciones extrajudiciales en Bangladesh bajo el pretexto de una guerra contra las drogas'.
'La 'guerra contra las drogas' provocó la muerte de al menos una persona por día', dijo la subdirectora de AI para el sur de Asia, Dinushika Dissanayake, citada en un comunicado de la organización.
La ofensiva de las autoridades 'extendió el terror en muchos de los barrios más pobres del país donde la gente teme que la menor sospecha de estar involucrado en el abuso de drogas pueda conducir a que sus familiares sean sometidos a otra presunta ejecución extrajudicial'.
La organización por los derechos humanos acusó también a las autoridades bangladesíes de fabricar pruebas para respaldar sus argumentos de que las muertes se producen durante 'tiroteos' o bajo el 'fuego cruzado' de los enfrentamiento, en lugar de promover las adecuadas investigaciones sobre estos asesinatos al margen de la ley.
'Las autoridades bangladesíes han afirmado rutinariamente que las víctimas de las aparentes ejecuciones quedan atrapadas en tiroteos, provocados por los sospechosos que disparan primero, obligando a los agentes a responder con fuerza letal', señaló.
Hasta el momento, el Gobierno de Hasina no ha hecho comentarios sobre el informe de AI.
Consultada por Efe, la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Nasima Begum, aseguró que el organismo rechaza cualquier ajusticiamiento al margen de la ley.
'Mi comentario sobre ejecuciones extrajudiciales es que nosotros siempre estamos en contra de ello', dijo sin agregar más detalles.
Las informaciones sobre ejecuciones ilegales en Bangladesh aumentaron drásticamente tras la orden de la primera ministra de lanzar una campaña contra el narcotráfico el 3 de mayo de 2018 y el primer reporte sobre ese tipo de crímenes se produjo apenas dos semanas después, el 15 de ese mes.
Los activistas locales por los derechos humanos comparan la represión del narcotráfico en Bangladesh con la brutal guerra contra las drogas lanzada por el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, que en más de tres años suma unos 30.000 muertos, según grupos de defensa de los derechos humanos.
Pese a todo, el Gobierno de Hasina califica la campaña de exitosa, aunque la entrada de sustancias estupefacientes en el país, especialmente de yaba -una versión local de la metanfetamina comercializada en pastillas- y principalmente desde el vecino Myanmar, no se ha detenido.