El bolsonarismo ya prevé rechazo de los diputados al voto impreso en Brasil
Brasilia, 10 ago (EFE).- El diputado Filipe Barros, instructor de un proyecto promovido por el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, para la adopción del voto impreso en las elecciones de 2022, admitió este martes que la mayoría del Congreso se opone a esa iniciativa.
'Lamentablemente, no creo' que el proyecto sea aprobado en el pleno de la Cámara de Diputados, en el que se prevé que sea debatido y votado este mismo martes, dijo Barros en declaraciones al portal Metrópoles.
El proyecto nació de la convicción de Bolsonaro de que las urnas electrónicas, que Brasil adoptó en 1996 y que desde entonces no han sido objeto de una sola sospecha, propician los fraudes electorales, por lo que ha propuesto retomar el antiguo sufragio con papeletas, en paralelo con el actual sistema.
El líder de la ultraderecha desató una fuerte campaña contra las urnas electrónicas y llegó a acusar al Tribunal Superior Electoral (TSE) de tramar un fraude para las presidenciales de 2022 en favor del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, quien lidera todos los sondeos de cara a esos comicios.
Las acusaciones sin pruebas hechas por el mandatario llevaron al TSE a abrir un proceso administrativo en su contra y a pedir que sea investigado por la Corte Suprema por sus 'ataques a la democracia' y la difusión de información falsa y hasta de documentos secretos de la Policía Federal, con los que intentó justificar su campaña.
El proyecto para la adopción del voto impreso ya fue analizado en una comisión de la Cámara de Diputados y rechazado, pero el jefe de ese organismo legislativo, Arthur Lira, decidió llevarlo al pleno a fin de ponerle 'un punto final' al grave conflicto institucional generado por Bolsonaro.
Lira dijo que habló sobre el asunto con el gobernante y que este 'se comprometió a respetar la decisión del pleno' de los diputados.
La intención de Lira es que la votación ocurra este mismo martes, frente a lo cual ya al menos 15 partidos políticos han anticipado que se manifestarán en contra del proyecto.
El diputado Barros, así como ha hecho Bolsonaro, atribuyó esa posición a una 'campaña de desinformación' impulsada por el TSE, que desde el inicio ha garantizado la transparencia y fiabilidad de las urnas electrónicas, que solamente la ultraderecha pone en duda.
El proyecto ha sido presentado como enmienda constitucional, por lo que para su aprobación se requerirá el voto de al menos tres quintas partes del pleno (308 de los 513 diputados), algo que el propio Lira considera 'muy difícil' de ser alcanzado.
Aún aprobado por los diputados en las dos votaciones necesarias, deberá luego ser debatido en el Senado y apoyado también dos veces por las tres quintas partes del pleno, que en ese caso representan 49 de los 81 senadores.
Según la legislación en vigor, para que el voto en papel sea adoptado en 2022, esa propuesta debería ser sancionada al menos doce meses antes de los comicios, que se celebrarán en octubre del año próximo. EFE
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