Gaza conmemora la Nakba sin protestas por el coronavirus

Saud Abu Ramadán

Gaza, 14 may (EFE).- Zeyad Abdul Fattah, de 83 años, tenía 11 cuando en 1948 grupos paramilitares judíos atacaron su aldea, Deir Yasín, causando que él y su familia a escaparan rumbo a Jordania. 72 años después, revive la tragedia desde su casa en Gaza donde el día de la Nakba se conmemora de forma virtual a causa de la pandemia.

Zeyad tiene una enorme biblioteca, llena de libros que recoge y vuelve a acomodar, como recorriendo las páginas que marcan la historia de su vida.

Su vida, su historia, es la vida e historia de varios millones de palestinos, que, aunque dispersos hoy por Oriente Medio y países de todo el mundo, año a año se unen para esta fecha en la conmemoración de la Nakba, 'catástrofe' en árabe, como denominan a su exilio, y desposesión, tras la creación en 1948 del Estado de Israel.

Sentado en un sofá, Zayed viaja hacia su infancia y recupera recuerdos de su aldea, donde dice a Efe que 'las plantas eran diferentes' y la naturaleza era 'hermosa y esplendorosa'.

Su alma, agrega, permanece allí, donde la perdió en el momento en que atestiguó la catástrofe que representó para él la denominada 'masacre de Deir Yasín', un asalto, en el marco de la llamada 'Guerra de Independencia' de Israel, por parte de los grupos sionistas Lehi e Irgún contra la aldea, ubicada a pocos kilómetros de Jerusalén, donde se estima que perdieron la vida más de un centenar de sus habitantes, entre ellos mujeres, niños y ancianos.

El día después del nacimiento de Israel, una coalición de siete países árabes le declaró la guerra, una contienda que supuso la destrucción o despoblación de 400 pueblos y ciudades palestinas y terminó con la expulsión o huida de alrededor de 700.000 palestinos que, junto a sus descendientes, suman hoy más de cuatro millones de refugiados.

Zayed, que no se resigna, confía en que las nuevas generaciones de palestinos 'todavía recuerdan que regresarán a las aldeas y pueblos que sus abuelos abandonaron en 1948'.

Cada 15 de mayo, recuerdos como los de Zayed sacan a jóvenes palestinos de Gaza y Cisjordania ocupada a las calles o a las fronteras con Israel, donde se manifiestan y piden, entre otras cosas, el retorno de los refugiados a sus casas.

Hace exactamente dos años, el reclamo en Gaza, donde sus residentes exigen también el fin del bloqueo, se unificó bajo la llamada Gran Marcha del Retorno, una serie de protestas semanales en la valla divisoria con Israel que duraron hasta el año pasado y donde murieron más de 200 gazatíes y un soldado israelí.

Con estas protestas, ya diluidas, y en el marco de las restricciones por la pandemia del coronavirus, el aniversario número 72 de la Nakba estará marcado por una 'Marcha del Retorno Virtual', en la que activistas trasladarán sus demandas a las redes sociales.

Uno de ellos y también miembro del Alto Comisionado de las Marchas del Retorno, Mohammad al-Hassani, explicó a Efe que este viernes cientos de palestinos conocidos por su actividad política en las redes liderarán una campaña con tuit y etiquetas en ocasión de la Nakba.

Aunque los territorios palestinos no sufrieron un impacto severo de la pandemia, tanto el Gobierno de Hamás en la Franja de Gaza como el de la Autoridad Nacional Palestina, en Cisjordania, tomaron medidas severas para evitar la propagación del virus.

Hasta ahora, han registrado un total de 548 casos confirmados, en su mayoría pacientes recuperados, y cuatro víctimas mortales, ninguna de ellas en Gaza.

El enclave, que flexibilizó las restricciones este mes por la celebración de Ramadán y reabrió esta semana la frontera con Egipto, detectó a 20 pacientes infectados por la COVID-19, a los que aisló en un centro de cuarentena fronterizo para evitar que el virus se extendiera al interior de la Franja, cuya enorme densidad poblacional y el precario sistema sanitario dificultarían el control de la pandemia. EFE

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