La mayoría de los niños sudafricanos inicia el retorno a las clases
Johannesburgo, 24 ago (EFE).- La mayor parte de los escolares sudafricanos están llamados a volver a las clases a partir de este lunes para retomar un curso escolar que acumula ya cinco meses de interrupciones por la pandemia de COVID-19.
La vuelta a las aulas no ha sido uniforme, ya que en muchos lugares del país las escuelas siguen sin estar preparadas o se han encontrado con la resistencia de los sindicatos de profesores y/o de los padres por motivos como la imposibilidad de garantizar la distancia de seguridad, la falta de medios de protección para docentes y alumnos o, incluso, la falta de agua corriente.
Pese a ello, el Gobierno asegura que el sistema educativo está 'preparado' para dar la bienvenida de nuevo a todos los alumnos, según reiteró ayer Elijah Mhlanga, portavoz del Ministerio de Educación Básica.
Las diferentes provincias y centros están adaptando estrategias variadas según sus medios, desde escuelas que han optado por partir los cursos y aplicar asistencias rotativas a colegios que solo han recomendado permanecer en casa a los alumnos que presenten factores de salud de riesgo.
Entre las medidas que más se repiten están el uso obligatorio de mascarilla durante toda la jornada, operaciones de limpieza y desinfección adicional, medición de temperatura corporal o desarrollo de jornadas reducidas sin actividades extraescolares.
Sudáfrica trata así de salvar un año plagado de interrupciones que ha puesto en evidencia las deficiencias del sistema educativo y la tremenda desigualdad aún presente entre los distintos sectores de la sociedad, herencia sin resolver del legado de opresión racista del régimen del 'apartheid' (1948-1990).
El curso educativo fue interrumpido por primera vez a mediados de marzo, unos días antes de que el Gobierno del presidente Cyril Ramaphosa decretase un duro confinamiento general que se mantuvo, con muy pocas modificaciones, hasta el comienzo de junio.
Ese mes se debía regresar a las clases pero el retorno sufrió demoras por la evidente falta de medios y apenas se había aplicado cuando en julio, debido a la rápida escalada de los casos de COVID-19 en todo el país, el Ejecutivo optó por volver a cerrar los centros públicos.
Solo los estudiantes de último curso habían vuelto a las clases antes de este lunes, para poder empezar a preparar los exámenes que dan acceso a la universidad.
En paralelo a estos problemas, las escuelas privadas han podido aplicar sus propias estrategias o continuar su enseñanza en línea, algo que no es posible para una buena parte de los centros públicos sudafricanos, que agrupan a casi la totalidad del alumnado.
El retorno a las clases en Sudáfrica ha sido posible gracias a que las autoridades sanitarias consideran que la nación ha dejado atrás ya sus máximos y que la pandemia se encuentra en retroceso.
Con todo, los temores de una nueva escalada de contagios siguen muy presentes.
Sudáfrica, con 609.773 casos y 13.059 fallecidos, acumula más de la mitad de todas las infecciones registradas en África y es la quinta nación del mundo más golpeada por el coronavirus.
El pasado jueves, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) recordó que el prolongado cierre de las escuelas en África subsahariana no tiene un impacto solamente educativo, sino que aumenta los riesgos de que los menores sufran por problemas como el hambre, la violencia, la exposición a drogas y embarazos adolescentes, ansiedad y aislamiento. EFE