La tregua en Siria fuertemente amenazada, en medio de negociaciones de paz

A inicios de esta semana, las fuerzas gubernamentales emprendieron una serie de ataques contra posiciones rebeldes, que se han intensificado desde ayer, causando la huida de miles de civiles.

Asaad al-Zoubi, centro, jefe de la delegación de la oposición Siria de los Altos Comité de Negociaciones (HNC) (EFE)

GINEBRA. Las señales de alarma sobre la amenaza que pesa sobre la tregua en Siria, que se encuentra en su séptima semana, llegaron hoy de distintos frentes, al tiempo que la delegación del Gobierno sirio se incorporó durante esta jornada a las negociaciones de paz con la oposición política y armada.

“Antes de cada ronda (de negociaciones) el gobierno lanza un fuerte mensaje de que no quiere una solución política sino militar que llevará a la destrucción del país”, denunció el líder de la delegación opositora, Assad Al Zoubi, en referencia a la actual ofensiva gubernamental contra Alepo.

Según Al Zoubi, que es general del rebelde Ejército Libre Sirio y desertor del Ejército sirio, “todos sabemos que el régimen, desde el primer día, ha violado la tregua y ha buscado terminar con ella”.

“Sin la paciencia de los revolucionarios -como se refirió a los rebeldes levantados en armas- la tregua no habría durado hasta ahora”, declaró.

A inicios de esta semana, las fuerzas gubernamentales emprendieron una serie de ataques contra posiciones rebeldes, que se han intensificado desde ayer, causando la huida de miles de civiles.

Según la oposición, los nuevos combates han obligado a más de 30.000 civiles a huir de Alepo, de donde el pasado febrero escaparon unas 100.000 personas hacia áreas próximas a la frontera con Turquía, durante otro periodo de escalada de la violencia que coincidió con la primera ronda de las negociaciones de paz.

Estados Unidos mostró también su preocupación por lo que está ocurriendo en Alepo a través de una llamada telefónica que su jefe de Exteriores, John Kerry, hizo a su homólogo ruso, Serguei Lavrov, para pedirle que presione al Gobierno sirio para que detenga lo que Washington considera “violaciones” de la tregua.

El régimen de Bachar Al Asad y cerca de ochenta grupos armados de talla variada y presentes en distintas zonas de Siria se comprometieron con un cese de las hostilidades auspiciado por una veintena de países con influencia e intereses en este conflicto, entre ellos Rusia y Estados Unidos, que con la ONU supervisan su cumplimiento.

Esta tregua, a pesar de los múltiples incidentes que se han registrado desde que entró en vigor, el 27 de febrero, ha sido acatada de manera general, lo que ha sido el mayor logro en cinco años de guerra civil, durante los que ha habido entre 275.000 y 300.000 muertos.

Al Zoubi indicó que frente a lo que está ocurriendo en Alepo “es importante que se ejerza más presión en el régimen para que respete la tregua”.

Estas advertencias sobre el peligro que corre la tregua coincidieron con la llegada a Ginebra de la delegación enviada por el Gobierno sirio para negociar con la oposición una solución política al conflicto, bajo la mediación de la ONU.

Los representantes del gobierno mantuvieron la primera reunión -de esta tercera ronda negociadora- con el mediador de Naciones Unidas, Staffan de Mistura, a quienes presentaron las enmiendas que proponen a un primer documento que elaboró para avanzar en el proceso diplomático.

De Mistura y su equipo revisarán este fin de semana los comentarios del gobierno, con cuyos enviados volverán a reunirse el lunes, adelantó a la prensa el jefe de la delegación de Damasco, Bashar Jafaari, quien no brindó ningún detalle sobre la naturaleza de las enmiendas planteadas.

Lo cierto es que la oposición, tras terminar una reunión que mantuvo por separado con De Mistura, insistió una vez en que “el origen de todos los problemas es (el presidente) Bachar Al Asad, y su grupo gobernante, y una transición política real no podrá ocurrir a menos que este régimen y todas sus figuras se vayan”.

El objetivo de las negociaciones es que la oposición y el gobierno lleguen a un entendimiento sobre cómo proceder a una transición política en Siria.

Ello a través del establecimiento de un órgano de gobierno transitorio, que conduciría al país durante un periodo de enmienda constitucional y hasta la celebración de elecciones libres, en un plazo de 18 meses, contados a partir del pasado febrero.