La vacuna, la esperanza de uno de los primeros casos de covid fuera de China

Bangkok, 11 mar (EFE).- Thongsuk Thongrat, un taxista tailandés que pudo ser el primero en contagiarse de covid-19 fuera de China en enero del año pasado, aguarda la llegada de la vacuna para superar el miedo al virus y volver a la normalidad.

'Estoy seguro de que quiero vacunarme aunque aún no sé cuando. Tengo entendido que puedo volver a infectarme con otra variante aunque ya haya pasado la enfermedad. Estar vacunado me ayudará a volver a la vida normal', dijo Thongrat, de 51 años, en una entrevista a EFE.

El taxista se contagió a finales de enero de 2020, días en los que la Organización Mundial de la Salud (OMS) solo había registrado en el mundo cuatro contagios locales de covid-19 fuera de China, el suyo y uno en Japón y dos Corea del Sur.

Con 20 años de experiencia al volante, Thongrat desea que la pandemia pase para que los turistas regresen a Tailandia y pueda seguir ganándose la vida como hacía antes de que el coronavirus irrumpiera en el mundo y se cerrarán las fronteras.

'La cantidad de pasajeros ha disminuido drásticamente, y eso ha tenido un gran impacto en mis ingresos, porque la mayoría eran turistas extranjeros', lamenta Thongrat, que vive en Prathum Thani, provincia limítrofe con Bangkok, con su esposa y tres hijos.

LE CONTAGIÓ UNA TURISTA CHINA

Precisamente fue una turista china quien, en enero de 2020, le contagió la covid-19 y Thongrat tiene claro cómo sucedió: 'Recuerdo que una mujer china estornudó involuntariamente a mi lado mientras me enseñaba fotos de lugares turísticos que quería visitar'.

Fue en Tailandia donde se detectó el 13 de enero el primer positivo de covid-19 confirmado fuera de China, una turista procedente de Wuhan que viajó a Bangkok cinco días antes.

A los pocos días de esa carrera, Thongrat padeció fiebre alta, dolor de garganta y tos persistente, una situación que no mejoró con antigripales. 'Decidí ir al hospital y un día después, el médico me mandó a otro hospital sin darme más detalles', rememora.

Después de las pruebas pertinentes, el doctor le informó de que estaba infectado con lo que entonces se conocía como la 'neumonía de Wuhan': 'Me asusté muchísimo, pensé que podría morirme en los próximos días y por qué me pasaba eso a mí', relata Thongrat.

'Me preocupaba quién se haría cargo de mi familia si yo fallecía y también tenía miedo de haberlos contagiado. Estaba deprimido y asustado', recuerda el taxista sobre esos días.

Thongrat se recuperó tras pasar diez días ingresado en el hospital y después en su casa cumplió una cuarentena de 20 días -aunque las autoridades solo exigían 14- para asegurarse de que estaba sano y ya no podía contagiar a nadie.

DONÓ PLASMA HASTA SIETE VECES

Desde entonces, Thongrat ha donado plasma hasta siete veces para ayudar a salvar la vida de otros pacientes que luchan contra la enfermedad y siente que su cuerpo 'se vuelve más fuerte' cada vez que lo hace.

Más de un año después, Thongrat no baja la guardia y extrema al máximo las medidas de precaución. 'Rocío el taxi con desinfectante todos los días, ofrezco gel hidroalcohólico y mascarillas gratis a los pasajeros, y cuando éstos salen del auto, abro la ventana para ventilar', relata. EFE

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