Larisa Iordache hace un quiebro a la mala fortuna

Tokio, 25 jul (EFE).- La mala fortuna se resiste a abandonar a Larisa Iordache, pero la gimnasta rumana le hizo hoy un quiebro y, con un tobillo lesionado, se clasificó para la final de barra de los Juegos de Tokio, con mejor nota incluso que Simone Biles.

Iordache, de 25 años, una de las gimnastas más elegantes y con mejor técnica de los últimos años, es la única rumana presente en los Juegos, tras la caída en picado del nivel de la artística en su país.

Ella misma se clasificó por los pelos, no por falta de notas sino por falta de tiempo.

Subcampeona mundial en 2014, regresó a la alta competición en los Europeos del pasado diciembre en Turquía después de una ausencia de tres años, tras romperse el tendón de Aquiles de la pierna izquierda.

En la ronda de clasificación del torneo continental logró la plaza olímpica y la clasificación para una final en la que era la favorita. Pero no pudo disputarla: fue ingresada en un hospital debido a una infección renal.

La gimnasta subió a las redes sociales una fotografía en la que aparecía sentada en la cama del centro sanitario y comentaba: 'Sé que hoy es la final. Por desgracia, no podré competir... porque aún no he dejado el hospital. Sí puedo decir que estoy mucho mejor y espero que mi salud mejore cada vez más. Gracias por preocuparos'.

En Tokio se esperaba de ella un buen papel en la final individual y su acceso a alguna final por aparatos. El pasado viernes, día del entrenamiento de podio, la Federación Internacional confirmó que Iordache estaba lesionada de un tobillo y renunciaba al concurso completo: solo actuaría en barra de equilibro.

Lo hizo, y de forma destacada. Fue puntuada con 14,133, superada solo por las chinas Guan Chenchen y Tang Xijing y por la estadounidense Sunisa Lee. Por detrás, entre otras, Simone Biles o la vigente campeona olímpica de la especialidad, la neerlandesa Sanne Wevers.

Pero... en la salida de su buen ejercicio Iordache se resintió del tobillo y tuvo que pedir asistencia para abandonar la colchoneta, cojeando.

La final de barra se disputará el 3 de agosto, dentro de nueve días, con tiempo de recuperación suficiente si no hay lesión grave. El colmo de la mala suerte sería que Iordache se perdiese la final por el esfuerzo hecho para conseguirla. EFE

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