Más de ocho millones de etíopes necesitan ayuda humanitaria por la guerra

Adís Abeba, 24 nov (EFE).- Unos 8,1 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en el norte de Etiopía por la guerra que libran el Gobierno central y los rebeldes de la región septentrional de Tigray, según informó este miércoles la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

En un informe con cifras actualizadas hasta el pasado día 18, la OCHA afirmó que la situación en el norte del país 'continúa siendo inestable y altamente impredecible' por el conflicto, que se ha expandido de Tigray a las regiones vecinas de Amhara y Afar.

Además, subrayó, las operaciones humanitarias están 'fuertemente restringidas debido a la inseguridad, impedimentos burocráticos y otros factores que dificultan la entrega de asistencia humanitaria urgente'.

De acuerdo con el informe, no han llegado suministros humanitarios organizados por la ONU a Tigray desde el pasado 18 de octubre.

'Actualmente, más de 300 camiones están posicionados en Semera (capital de Afar), a la espera de la autorización de las autoridades', subrayó.

En Amhara y Afar, 'decenas de miles de personas' se han visto desplazadas por la contienda, según la OCHA.

Asimismo, la situación alimenticia en Tigray 'sigue siendo precaria con el número de niños con desnutrición aguda severa aún alto y el nivel de desnutrición aguda entre las madres embarazadas y lactantes por encima del 60 % durante los últimos meses'.

Acerca del conflicto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) subrayó hoy en un comunicado que 'las necesidades humanitarias urgentes continúan creciendo' en Amhara y Afar.

'Es una carrera contrarreloj para responder a algunas de las necesidades humanitarias más urgentes', advirtió el jefe de la delegación del CICR en Adís Abeba, Nicolas Von Arx.

La guerra estalló el 4 de noviembre de 2020, cuando el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ordenó una ofensiva contra el Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT), partido que gobernaba entonces la región, en represalia por un ataque a una base militar federal y después de una escalada de tensiones políticas.

Hasta ahora, según la ONU, miles de personas han muerto y unos dos millones han sido desplazadas internamente en Tigray.

El FPLT, que antes de la llegada de Abiy al poder en 2018 dominaba el Gobierno etíope, también ha formado una alianza con otros grupos insurgentes, como el Ejército de Liberación de Oromo (OLA), activo en la región de Oromía que rodea Adís Abeba.

El temor a que los rebeldes puedan tomar la capital del segundo país más poblado de África (más de 110 millones de habitantes) ha impulsado los esfuerzos diplomáticos de la comunidad internacional para lograr el cese de las hostilidades y una solución negociada.

Sin embargo, esos esfuerzos han resultado infructuosos hasta la fecha. EFE

ya-pa/pi

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.