Organizaciones civiles piden a la ONU una reunión urgente sobre Birmania
Bangkok, 5 nov (EFE).- Más de 500 organizaciones civiles de Birmania y otros países han firmado una petición para reclamar a la ONU una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad sobre 'la escalada de ataques' del Ejército birmano en el estado Chin, en el noroeste del país.
'Hacemos un llamamiento al Consejo de Seguridad de la ONU para que adopte una resolución que llame urgentemente a una reunión sobre la escalada de ataques en el estado Chin, y abordar el rápido deterioro humanitario, de derechos humanos y político de la crisis en Birmania', dice el comunicado firmado por 521 organizaciones.
El estado Chin se ha convertido desde el golpe de Estado en una de las zonas que más resistencia armada presenta contra el poder de los militares, con dos milicias civiles activas.
En el comunicado difundido por Human Rights Watch (HRW) (uno de los firmantes), estos grupos reclaman una resolución de Naciones Unidas que 'consolide una acción internacional para detener el violento asalto militar contra la población de Birmania' y la imposición de un embargo de armas global a la junta militar, en el poder desde el golpe de Estado del 1 de febrero.
Los firmantes recuerdan que el pasado 29 de octubre el Ejército birmano bombardeó la localidad de Thantlang, en el estado Chin, con artefactos incendiarios que provocaron la destrucción por el fuego de 200 viviendas y dos iglesias.
'La junta ha continuado su asalto violento por toda Birmania y recientemente ha desplegado tropas e incrementado sus ataques contra civiles en el estado Chin y las regiones de Sagaing y Magwe', denuncian las organizaciones.
Save the Children, cuya oficina en Thantlang fue presa de las llamas, denunció que los ataques de la semana pasada 'son la prueba de una crisis creciente en Birmania' mientras la violencia militar, que consideran crimen de guerra, sigue afectando a un gran número de niños en el país.
Según la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos de Birmania, los militares quemaron en el mes de octubre unas 400 viviendas en tres localidades del estado Chin, una táctica que recuerda a la empleada por el Ejército birmano contra miembros de la comunidad rohinyá.
El pasado 7 de septiembre, el autodenominado Gobierno de Unidad Nacional (NUG), formado por políticos y activistas cercanos a la depuesta líder Aung San Suu Kyi, declaró una 'guerra defensiva' contra el Ejército birmano.
En los nueve meses transcurridos desde el golpe, la represión de las fuerzas de seguridad ha causado 1.241 muertos, según la AAPP.
El Ejército justifica el golpe de Estado por un presunto fraude masivo durante las elecciones generales del pasado noviembre, cuyo resultado ha sido anulado y en las que arrasó el partido de Suu Kyi, como ya hizo en 2015, con el aval de observadores internacionales. EFE
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