Piden libertad para 2 periodistas marroquíes presos en huelga de hambre y sed
Casablanca (Marruecos), 12 abr (EFE).- Los familiares de los periodistas marroquíes opositores Omar Radi y Suleimán Raisuni, ambos encarcelados por presuntas agresiones sexuales, pidieron hoy la libertad para los reporteros, que llevan más de cuatro días en huelga de hambre y sed.
En una rueda de prensa organizada por el Comité de defensa de los dos periodistas en Casablanca, los familiares y abogados defensores dijeron desconocer actualmente el estado de salud de Radi y Raisuni, con quienes no han podido mantener contacto desde el pasado viernes.
Sostienen que la verdadera razón de persecución judicial de los dos reporteros opositores tiene que ver con su labor periodística y con ser críticos con el poder.
El abogado defensor de ambos, Miloud Qandil, lamentó que el Tribunal de Primera Instancia de Casablanca haya rechazado de forma repetida los recursos de libertad provisional que presentó para sus dos clientes.
'Todos defendemos un juicio justo para todas las partes, y esto se concretará cuando los dos periodistas sean juzgados en libertad', apostilló Qandil, y añadió que hoy intentará visitar a los dos reporteros, ambos encarcelados en la prisión de Oukacha (Casablanca), para informarse de su estado de salud.
Qandil afirmó haber convencido varias veces en el pasado a sus clientes para que no iniciasen una huelga de hambre porque ambos sufren de problemas sanitarios crónicos, pero lamentó que esta vez no lo ha logrado.
Por su parte, la esposa de Raisuni, Kholoud Mokhtari, señaló que su marido le avisó el pasado miércoles de que iba a entrar en huelga de hambre y sed indefinida, al mismo tiempo que le informó de que dejará de comunicarse con su familia y su defensa.
Mokhtari añadió que su esposo inició una huelga de hambre y sed no para protestar contra sus condiciones carcelarias, sino para denunciar 'el carácter político de su juicio' y defender su inocencia.
Sulaimán Raisuni, redactor jefe del diario 'Akhbar al Yaoum' (ahora cerrado), fue detenido en mayo de 2020 y acusado de abuso sexual contra un joven homosexual.
Por su parte, Omar Radi está procesado por violar a una compañera del trabajo y por atentar contra la seguridad del Estado por supuestos contactos con un agente de la inteligencia británica.
La presunta víctima de Radi, Hafsa Boutaher, formó el pasado fin de semana junto a otras mujeres víctimas de agresiones sexuales una asociación para denunciar el actual sistema jurídico marroquí por sus insuficiencias para defender a las mujeres víctimas de violaciones sexuales. EFE