Seguidores de Bolsonaro rompen el confinamiento y piden acabar con la medida
Sao Paulo, 5 abr (EFE).- Un centenar de seguidores del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, rompió el confinamiento este domingo en Sao Paulo, la ciudad más poblada del país y que concentra el mayor número de casos por el COVID-19, para criticar la medidas adoptadas por las autoridades para evitar la propagación del virus.
Ondeando la bandera de Brasil y con camisetas verdes y amarillas que representan los colores que impulsa el Gobierno del líder ultraderechista, los manifestantes exigieron al gobernador del estado de Sao Paulo, Joao Doria, levantar la restricción.
Mediante arengas lanzadas a través de megáfonos, criticaron la gestión del mandatario regional mientras levantaban una pancarta en la que pedían su destitución y donde lo calificaban como una 'vergüenza' y una 'desgracia' para Brasil.
Doria y Bolsonaro han mantenido en las últimas semanas un duro enfrentamiento público a raíz de las medidas de aislamiento social para contener la multiplicación de los casos de la enfermedad del COVID-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2.
Mientras que el gobernador del estado más poblado e industrializado de Brasil es partidario del confinamiento para frenar la propagación del virus, Bolsonaro se opone a la restricción, promueve el regreso de la gente al trabajo y hasta ha llegado a calificar como 'crimen' a las cuarentenas que rigen en algunos de los 27 estados del país.
En el careo que han enfrentado, el mandatario brasileño llegó a tildar de 'lunático' a Doria y este señaló en una entrevista a Efe que el jefe de Estado no tenía 'las facultades mentales en plenitud para poder liderar el país'.
Sao Paulo, con una población de 46 millones de habitantes, similar a la de España, continúa como la región que más casos concentra en todo Brasil, con 4.620 personas infectadas con la COVOD-19 y 275 muertes.
Los manifestantes, entre ellos varias personas de la tercera edad, comenzaron las protestas en la icónica Avenida Paulista y luego marcharon hacia la Asamblea Legislativa, donde las continuaron.
El confinamiento social es una medida para evitar la propagación del virus recomendada científicamente y proclamada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la lucha contra la COVID-19.
Bolsonaro, quien critica fuertemente la medida, considera que la enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2, es una 'gripecita' de la que solo deben cuidarse las personas mayores, y por la que no se debe frenar a un país entero con medidas de aislamiento social.
Su polémica posición para enfrentar el coronavirus le ha valido una fuerte crítica a su gestión, avalada tan solo por el 33 % de los brasileños.
No obstante, según un sondeo divulgado este domingo por la firma Datafolha, la mayor parte del pueblo brasileño (59 %) piensa que el presidente no debe renunciar a su cargo por la labor que ha desempeñado en el combate contra el COVID-19 y un 52 % opina que tiene las condiciones para seguir gobernado a la potencia suramericana. EFE